Le llegó la ‘factura’. Eduardo Rabanal, quien fuera denunciado por agredir a su esposa delante de su menor hija, fue separado por la directiva de su club ADA Jaen tras hacerse mediática la acusación de Yahaira Rosales Pérez a pocos meses de haber contraído matrimonio.
La institución se pronunció públicamente para marcar distancia frente a lo ocurrido. A través de sus canales oficiales, el club confirmó la medida disciplinaria tomada contra el jugador, dejando en claro que no formará parte de las actividades deportivas mientras se esclarece la situación. “El jugador se encuentra separado del equipo y no participará de ninguna actividad programada con el plantel”, señala el pronunciamiento.
En el mismo comunicado, el club cajamarquino precisó que viene analizando los hechos con detenimiento, a fin de aplicar las sanciones correspondientes dentro de su reglamento interno. Además, reafirmó desmentió versiones que circulaban en torno a una supuesta intervención en este asunto.
“Negamos que tales hechos puedan estar relacionados con nuestra institución, ya que son absolutamente contrarios a nuestra política y valores”, precisaron, descartando cualquier intento de influir en el proceso mediante incentivos económicos.
Yahaira Rosales Pérez presentó la denuncia contra Eduardo Rabanal y el parte policial detalló el episodio de agresión física dentro del domicilio conyugal. “Comenzado a agredirla de manera física, procediendo a golpearla con el puño en diferentes partes del rostro, además de empujarla contra la pared”, además de mencionar un antecedente registrado días antes.
Posteriormente, la propia denunciante utilizó sus redes sociales para confirmar el fin de la relación. “He tomado la decisión de terminar mi relación de manera definitiva con el señor Eduardo Valentín Rabanal. De ahora en adelante, todo lo relacionado con él deja de ser un tema que me corresponda”, escribió, cerrando así un episodio que ha generado fuerte repercusión en el ámbito deportivo nacional.
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