En los 90, caminaba y arrancaba suspiros, provocando voces femeninas, piropos o simplemente una jovencita acercándose con un papel y lapicero solicitándole su firma. El tiempo pasó y ahora es un cincuentón que genera comentarios a su alrededor y alguna señora lo saluda con timidez y respeto, y responde con cordialidad. El galán Carlos Thornton, personaje de telenovelas, series y películas peruanas, también de algún ‘ampay’ que estremeció el país, está sentando en un parque de San Isidro y recibe afecto de la gente que, según la edad, escarba en su memoria y dicen: “Era el amigo de Gabriel en ‘Gorrión’” o algunos universitarios comentan: “Es el vicealmirante Luis Giampietri en Chavín de Huantar”. Este es el hoy de un actor que hace 35 años vive en el imaginario popular y que lo va rebautizando.
Carlos, ¿dos papeles históricos que estuviste cerca de interpretar?
‘Calígula’ en ‘El ángel vengador’.
¿Por qué no aceptaste?
Yo estudiaba con el maestro Roberto Ángeles, quien me dijo que termine, que en la vida no es bueno dejar nada inconcluso.
¿Y luego?
Me llamaron para pasar por el casting de ‘Gorrión’.
¿De galán?
Sí, pero se lo dieron a Christian Meier y está bien. Él ya tocaba en Arena Hash y tenía toda una imagen muy bien ganada. Además, lo conocía desde el colegio.
¿Dónde estudiaron?
En el Maristas Champagnat.
Y como escolares, ¿Quién tenía más jale?
Probablemente él, yo estaba en el grupo de los nerds.
¿Y cuando ya eran famosos?
El tiene un tipo y yo otro. No podíamos compararnos. Te digo algo más.
Adelante...
Un diario local hizo un concurso, como para definir al ‘pintón’ del año.
¿Cómo fue el resultado?
Me ganó, pero por muy pocos votos.
¿Y en la calle?
Un día fuimos a grabar unas escenas en el Centro Comercial Caminos del Inca y cuando acabamos, salíamos y había un mar humano de chicas. Nos asustamos, porque además gritaban de manera desenfrenada.
Sigue...
Trataban de tocarnos y con sus uñas nos arañaban.
¿Cómo se escaparon?
Volvimos a entrar para salir en la maletera de un auto.
¿Te gritaban pedidos eróticos?
La gente no era tan atrevida como ahora. Frases como ‘Papacito’ o te mostraban su blusa y decían ‘Fírmame acá’ o en papelitos me dejaban sus teléfonos.
¿Nunca llamaste?
Jamás me sobrepasé. Mis papás me advirtieron: ‘No te aproveches de lo que sienten las personas por ti’.
¿Hiciste caso?
Sí y gracias a eso soy una buena persona.
¿Algún amigo se presentaba a alguna fan remarcando que era tu ‘pata’?
Siempre puede pasar, pero cuidado, que te pueden estar utilizando para conocer al famoso.
¿Alguna vez te ‘botaste’?
Siempre fui alcanzable. Jamás dejé de ir a comprar al mercado, paseaba por el parque y caminé por las veredas por donde van todos.
¿Beneficios de ser estrella y ‘arreglado’?
Vas a la discoteca y no haces cola.
¿Entrabas y todas te miraban?
Y también los varones, que seguro murmuraban: ‘Ya llegó este a joder’.
¿Una prueba de que todo lo tomaste con madurez?
A los 20 estaba en una telenovela exitosa y a los 28 recién me casé.
Hay un momento muy duro de tu vida: aquel famoso ‘ampay’ con Bárbara Cayo, estando ambos con esposa y esposo.
Fue una equivocación mía porque siendo personas públicas estuvimos en un lugar a vista y paciencia de todos.
¿Estaban siendo infieles?
Habíamos tenido una historia, pero años atrás y en ese momento éramos amigos.
¿Y el ‘chape’?
Pasábamos por una situación complicada en nuestras relaciones y ese día charlamos, recordamos cosas del pasado y el error fue dejarnos llevar y darnos un beso.
¿Y entonces?
Estaba tratando de salvar mi relación y ese ‘ampay’ aceleró la ruptura.
¿Continúan en contacto?
La considero amiga y a su familia la quiero mucho.
¿Fuiste amante de alguien?
Soy un caballero y no tengo memoria.
¿De repente alguna sacó ventaja de tu inocencia en tu juventud?
Quizá se aprovechó de mí, ja, ja.
¿Conclusión?
Uno debe pasar de todo para saber lo que es la vida.
¿Bailarín?
Salsero, pero de esa letra que tiene ritmo y sentimiento.
¿Ejemplos?
‘Lluvia, tus besos fríos como la lluvia’.
¿O sea?
Esas que se bailan pegadito.
¿Visitabas salsódromos?
‘La Maquina del Sabor’, ‘Canta América’, ‘Latin Brothers’ eran mis preferidos.
Has besado a las más bellas del país...
Para mí no es un privilegio, sino trabajo y actuación.
Para los mortales comunes y corrientes como nosotros eres un elegido.
Estás rodeado de camarógrafos y asistentes. No hay disfrute.
Lo que te digo algún ‘causa’ debe habértelo preguntado...
Cuando he hecho escenas en la cama, alguno me dijo: ¿No se te paró?, ¿Metiste lengua?
¿Ya cuantos años tienes?
Este 25 de diciembre cumplo 56.
Estás chibolón...
He vuelto a nacer dos veces. Un día antes de cumplir 41 me dio un infarto y me tuvieron que operar.
¿Y la segunda vez?
Este último 5 de octubre me intervinieron otra vez. Es que mi corazón estaba funcionando al treinta por ciento.
¿Consumes alcohol?
Una vez al año me la ‘pegó’.
¿Tomas la pastillita azul?
Nunca. Todo funciona y sirve todavía.
¿Te da miedo morir?
No. Solo espero que me encuentre con mi familia, rodeado por los míos.
¿Y dónde te podemos ver?
Soy el capitán Tony en la obra ‘Los chismes de las mujeres’. Se refleja la conducta humana, codicia, lealtad y tratado de una manera jocosa.
¿Qué días se presentan?
Todos los domingos de noviembre y diciembre en el Teatro Barranco.
Muchas gracias por este repaso de tu vida.
Un gran abrazo a los lectores y cuando gusten estoy para ustedes
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