El Poder Judicial dio luz verde a una solicitud de la Fiscalía para acceder a determinados registros médicos de Adrián Villar, investigado por la muerte de la laureada deportista Lizeth Marzano, ocurrida el 17 de febrero de 2026 en San Isidro. La medida alcanza a las clínicas Anglo Americana, Delgado y San Felipe, que deberán remitir documentación relacionada con la salud del hijastro de la periodista Marisel Linares.
La decisión fue adoptada por el Juzgado de Investigación Preparatoria de Tránsito y Seguridad Vial, que declaró fundado en parte el requerimiento presentado por la Primera Fiscalía Corporativa Penal de San Isidro-Lince, Cuarto Despacho.
De acuerdo con la resolución, a la que accedió Infobae, los establecimientos médicos tienen un plazo de dos días hábiles, contados desde su notificación, para entregar copias autenticadas o certificadas de los registros solicitados de Adrián Villar.
La autorización comprende documentación sobre atenciones médicas, psiquiátricas, psicológicas, neurológicas, toxicológicas y de salud mental que estén vinculadas con el periodo y los objetivos específicos de la investigación.
Sin embargo, el juzgado estableció límites para evitar que la diligencia se convierta en una revisión general de todos los antecedentes médicos de Adrián Villar. Por ello, no se podrá accederse a información clínica que no tenga relación alguna con el aso de Lizeth Marzano.
Además, se dispuso que los documentos obtenidos sean incorporados a la carpeta fiscal y utilizados exclusivamente para los fines de la investigación penal.
El requerimiento del Ministerio Público busca verificar información relacionada con una explicación incorporada por la defensa del investigado. La autorización judicial fue emitida en septiembre de 2026, después de que el hijastro de Marisel Linares modificara su versión sobre lo ocurrido la noche del accidente.
En una declaración policial realizada a finales de agosto, difundida por el programa ‘Magaly TV La Firme’, Adrián Villar atribuyó su comportamiento a un episodio de somnolencia y a problemas de salud que habría presentado antes del atropello.
Según su nuevo testimonio, llevaba tres días con vómitos, diarrea y desmayos. También sostuvo que ese día únicamente había comido una galleta para tomar Bactrim, un antibiótico que le habían recetado por una infección estomacal.
“Puse mi pie en el acelerador y a partir de ahí todo es muy confuso para mí, no sé qué pasó, fue como que me desconecté”, declaró Adrián Villar.
El cambio de relato generó cuestionamientos por parte de la familia de Lizeth Marzano. Gino Marzano, hermano de la deportista, recordó que inicialmente Villar habría señalado que no se detuvo después del impacto porque pensó que había chocado contra un scooter.
Esta explicación difiere de la que presentó Adrián Villar incialmente, centrada en el malestar físico que, según él, experimentaba antes del accidente.
Gino Marzano también cuestionó que el antibiótico mencionado pudiera explicar la somnolencia alegada por el investigado. “Claramente para mí el Bactrim no genera ningún tipo de somnolencia”, manifestó.
La familia espera que las autoridades contrasten las declaraciones de Villar con los resultados de las pericias y los documentos médicos incorporados a la investigación. Mientras tanto, la situación judicial de Adrián Villar deberá definirse antes del vencimiento de los nueve meses de prisión preventiva que se le impusieron.
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