FOTOGRAFIA PARA EMPRENDEDORES

En el mundo digital, todo entra por los ojos. Hoy en día, las redes sociales son la principal vitrina de miles de negocios en nuestro país. Ya sea que vendas calzado, ropa, arreglos florales, postres o tengas un restaurante, la calidad de tus imágenes es el factor decisivo que hará que un cliente se detenga a mirar o pase de largo. Una buena foto no solo mejora la percepción de lo que ofreces, sino que define la decisión de compra.

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Aquí te damos cinco consejos que nos da el especialista Sergio Vila para mejorar tus imágenes desde hoy.

1. Limpia el lente antes de fotografiar

Parece obvio, pero es el error más común. Como el celular pasa todo el día en el bolsillo o la cartera, el lente acumula huellas y polvo que opacan tus fotos. Antes de cada sesión, pásale una tela de microfibra (como la que trae el estuche de tus lentes) para que las imágenes salgan nítidas y con brillo natural.

2. Activa la cuadrícula de tu cámara

La mayoría de celulares tiene esta función en los ajustes de la cámara. La cuadrícula divide la pantalla en nueve partes iguales y te ayuda a ubicar el producto en los puntos donde se cruzan las líneas, logrando una composición más equilibrada y atractiva. También recuerda dejar algo de espacio alrededor del producto para que la imagen no se vea cargada.

3. Usa luz lateral, no frontal

Fotografiar con la luz de frente aplana el producto y le quita vida. Lo ideal es colocar la fuente de luz a unos 45 grados respecto al objeto: así se forman sombras suaves que le dan volumen y resaltan texturas. ¿No tienes reflectores? No importa: la luz natural que entra por una ventana funciona perfecto para postres, ropa, flores o calzado.

4. Cuida lo que aparece en el fondo

El producto debe ser la estrella de la foto. Un fondo desordenado, con cables, bolsas o cosas sin relación con tu marca, distrae y resta profesionalismo. Antes de fotografiar, ordena el espacio y asegúrate de que todo lo que aparezca en la imagen sume a la imagen de tu negocio.

5. Cuenta una historia con tres tipos de tomas

En vez de subir varias fotos casi iguales, construye una pequeña historia visual: empieza con una toma amplia que muestre el contexto (la mesa servida, el taller, el local), sigue con una toma media donde se vea bien el producto, y cierra con un detalle que destaque lo especial: los acabados, los ingredientes, la textura o el diseño. Esta combinación hace que el cliente entienda mejor lo que vendes y tenga más ganas de comprarlo.

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SOBRE EL AUTOR

Licenciada en Periodismo. Encargada de la página de Emprende Trome. Contenido de actualidad, salud y otros en Trome.com. Curso de herramientas digitales en el periodismo (U. Piura) Curso de Actualización de Gestión de Contenidos en la UCAL. Programa de Gestión para la Transformación (U. Pacífico)

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