Por: Fernando ‘Vocha’ Dávila
Desde el fondo del Callao, pegadito a la mar brava, donde se crece entre la palomillada y la salsa, un boxeador vive su propia historia. Jonathan Maicelo sigue peleando, dándole ‘guantazos’ a la vida mientras pasan los días en cuarentena.
Desde que el presidente ordenó la cuarentena solo he asomado mi cabeza por la ventana.
Claro, no quiero infectarme.
Por ahora no. El virus y los ‘tombos’ tienen miedo entrar al barrio.
Salgo cuando tengo que trabajar y si no, aprovecho para descansar.
A los otros les pica los pies.
Es ser conchudo.
Dos y a cada rato me lavo las manos.
Duermo rico y bastante, tomo buen desayuno, veo televisión echado en mi mueble, después me meto mi ‘bajadón’ y recién empiezo con mis ejercicios. Un baño y a descansar.
De mi restaurante y gimnasio que son alquilados.
El gobierno está tomando todas las precauciones, pero nadie habla de los que rentamos locales y hoy no funcionan, igual hay que pagar al dueño.
Un decreto donde se aclare que el mes dé para se pague cuando empiecen a funcionar.
La razón me asiste, tengo todas las pruebas a mi favor.
La señora me desesperó, reconozco que no debí hacerlo y pido disculpas públicas.
Fui a contar experiencias de vida, no a hablar de mi relación de pareja o alguna mujer, mucho menos a ponerles puntaje.
Mi pelea más importante es sacar adelante mis negocios, que son los que me dan de comer.
No estoy de acuerdo con tanto golpe, pero el video no está completo y parece que el chiquillo se le ‘achoró’.
Si es por una ‘geba’ no me molesta, porque es a él a quien sancionan. ¿Sabes cuándo me daría rabia?...
Si sale en cuarentena como tanto estúpido y eso provoca que se sigan ampliando los días de aislamiento.
Hay ‘pitucos’ que por su plata quieren hacer lo que les da la gana y ‘zánganos’ que salen porque no tienen qué perder.
Es la única manera de salir de esto.
Agradezco al ‘Trome’ y no se olviden del #quédate en tu casa... c... de tu m...
Contenido GEC