La final del Mundial 2026 tendrá un ingrediente imposible de imaginar cuando aquella fotografía fue tomada en 2007. Lionel Messi y Lamine Yamal, protagonistas de una de las imágenes más icónicas del fútbol, se enfrentarán por primera vez este domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey para disputar el título del mundo. El argentino buscará cerrar su historia con otra consagración y el español intentará conquistar su primera estrella.
La historia comenzó durante una campaña solidaria organizada por el diario Sport, la Fundación Barcelona y UNICEF para elaborar un calendario benéfico de 2008. Como parte de esa iniciativa, los futbolistas del primer equipo azulgrana posaban junto a niños elegidos mediante un sorteo entre familias del barrio de Rocafonda, en Mataró.
El azar quiso que un Lionel Messi de apenas 20 años compartiera la sesión fotográfica con un bebé de pocos meses llamado Lamine Yamal. La imagen permaneció como un recuerdo familiar durante años, hasta que en 2024 Mounir Nasraoui, padre del actual futbolista español, la publicó en sus redes sociales y desató una ola de reacciones en todo el mundo.
Cuando la fotografía volvió a hacerse viral, el propio Lamine recordó aquel momento durante una entrevista con DAZN. “Bueno, he crecido un poquillo y Leo también. Ojalá que pueda enfrentarme a Lionel Messi en la final, ya que no pudimos en la Finalissima”, comentó entre sonrisas. Su deseo terminó convirtiéndose en realidad.
El autor de la famosa imagen fue Joan Monfort, quien dos años atrás reveló a la Agencia EFE cómo se desarrolló aquella sesión que hoy ocupa un lugar especial en la historia del fútbol.
“No hay dinero que pague una foto como esa”, aseguró el fotógrafo, convencido de que la imagen adquirió un valor imposible de calcular con el paso de los años.
Monfort explicó que en aquel momento desconocía completamente quién era el bebé que aparecía junto al joven delantero del Barcelona. Solo tiempo después descubrió que se trataba de Lamine Yamal, cuando un antiguo compañero del diario Sport le mostró la sorprendente coincidencia.
El fotógrafo también recordó la dificultad inicial de la sesión. “Hay un momento que aparece Messi y se encuentra con un bebé. Messi tendría 20 años, el bebé, cinco meses. Seguramente era el primer bebé que Leo había tenido en sus brazos y, claro, la interacción entre ambos fue complicada”, relató.
Con la ayuda de Sheila Ebana, madre de Lamine, el pequeño comenzó a sentirse cómodo y poco a poco surgió la escena que terminaría recorriendo el planeta. Para Monfort, todo fue producto del destino. “La casualidad los unió”, resumió al recordar aquella jornada.
El fútbol volverá a reunirlos este domingo, aunque en circunstancias completamente distintas. Messi llegará a la final con 39 años recién cumplidos durante el Mundial y con la intención de poner el broche de oro a una carrera legendaria.
Al frente estará Lamine Yamal, quien celebró sus 19 años el pasado 13 de julio y se ha consolidado como una de las grandes figuras de España. Además, el atacante español lucirá el dorsal 19, el mismo número con el que Lionel Messi comenzó a escribir su historia en el Barcelona antes de heredar el emblemático número 10.
Lo que empezó con una sesión solidaria y un baño de espuma en una pequeña tina de plástico terminará teniendo su capítulo más importante sobre el césped del MetLife Stadium. Casi 19 años después de aquella fotografía, Lionel Messi y Lamine Yamal volverán a coincidir, esta vez frente a frente y con la Copa del Mundo como el premio más grande del fútbol.
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