La vuelta de Lionel Messi al fútbol ocurrió en medio de un momento personal especialmente doloroso. Apenas unos días después del fallecimiento de su padre, Jorge Messi, el capitán del Inter Miami reapareció en el partido frente a León por la Leagues Cup. El argentino había viajado a Rosario junto a su familia para despedir a su padre y su presencia en el campo no estaba confirmada.
El astro argentino comenzó el encuentro desde el banco de suplentes y recién ingresó durante la segunda mitad. Su aparición generó una reacción inmediata entre los aficionados, quienes lo recibieron con una fuerte ovación en señal de respaldo. El partido, además, se disputó el mismo día en que Messi publicó una emotiva carta dedicada a su padre, quien falleció el último sábado a los 68 años.
Uno de los momentos más significativos se produjo cuando el delantero volvió a pisar el terreno de juego. Sus compañeros intentaron acompañarlo en medio de una situación complicada y el defensor Jhohan Romaña protagonizó uno de los gestos más comentados al acercarse para abrazarlo y transmitirle su apoyo. La escena reflejó el ambiente especial que rodeó el regreso del capitán de Inter Miami.
Dentro de la cancha, Messi buscó ayudar a su equipo a cambiar la historia del partido. El argentino tuvo una oportunidad clara para conseguir el empate, pero el arquero mexicano Oscar García respondió con una buena intervención para evitar el gol. El ‘10’ también participó activamente en la elaboración ofensiva, aunque sus esfuerzos no fueron suficientes para que el conjunto estadounidense pudiera rescatar el resultado.
Los números también reflejaron su participación en el compromiso. Messi tuvo 49 toques de pelota, con poco más del 83% de precisión y cuatro pases clave. No alcanzó. Sobre el final, incluso apareció otra posibilidad para que Inter Miami encontrara la igualdad, pero Sergio Reguilón no consiguió conectar correctamente una pelota que podía dejar al argentino en una posición inmejorable para definir.
Finalmente, Inter Miami cayó 3-2 ante León y quedó eliminado de la Leagues Cup. Tras el pitazo final, Messi abandonó rápidamente el campo y se dirigió al vestuario, luego de intercambiar algunos saludos con futbolistas del conjunto rival. En una noche marcada por el dolor y las emociones, el argentino volvió a jugar, aunque el resultado deportivo pasó a un segundo plano frente al difícil momento que atraviesa. Le quedó pendiente el recuerdo más especial. Pero no va a faltar oportunidad.
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