POR: JOSÉ ‘HUACHANO’ LARA
Cuando era un jovencito fue apodado el ‘Pepón’. El tiempo ha pasado y Franco Navarro adquirió experiencia y madurez. Ayer goleador de la selección, hoy técnico por 20 años consecutivos. Con 58 años, el DT deja un instante el ‘teletrabajo’ con sus pupilos del UTC para confesarse con el diario del pueblo...
No me afecta, soy muy casero.
Estoy con mis hijos Franquito, Liliana y Micaela, todo sea por el bien de la salud.
Como debe ser. Ya pertenezco a la tercera edad, ja, ja, ja. Los años pasan y pesan. Ya estamos con las arrugas, tenemos que valorar los pequeños detalles.
Se me pone la piel de gallina cuando veo las noticias. Hay que valorar el trabajo de los médicos, la Policía y Fuerzas Armadas que están en primera línea luchando contra el virus. Ellos están jugando con su vida.
Monitoreamos día a día lo que tienen que hacer los jugadores, así tengan un metro cuadrado para trabajar. No es fácil, pero lo hacemos.
Mi hermano Leo Rojas es un maniático de la limpieza y eso aprendí. Ahora limpio todo el parquet, lo dejo tan brillante que lo miro y en su reflejo me peino, ja, ja, ja.
Leo cosas de fútbol como a Bielsa, Caparros, Valdano, Fontanarrosa...
No, de eso se encargan mis hijos. Nos hemos dividido los trabajos.
Tenemos nuestra rutina de entrenamiento todos los días.
Comprometerlo en la disciplina dentro y fuera de la cancha, ayudarlo a superar algunas cosas extradeportivas.
En lo psicológico y el aspecto humano. Temas relacionados con el grupo y cuestiones personales para que ellos puedan desenvolverse bien y rendir mejor.
He creado varios ‘monstritos’, ja, ja, ja. Todos los que llevé a jugar respondieron, se comprometieron. Luego se fueron a otros clubes por su buen rendimiento.
Es el más grande ‘vendehumo’ del fútbol peruano. Y sus discípulos son Luis Advíncula y Roberto Guizasola. Son unos personajes.
Nunca había trabajado con ‘Cuto’, lo conocí en Chiclayo. Es un líder positivo, extraordinario. Lo llevé a Huánuco, Trujillo.
A él hay que creerle la mitad de lo que dice. Son muy mentirosos. Dile que no cuente mucho, porque saldré a revelar todo lo que hacían, ja, ja, ja.
Extraño la sobremesa con ellos. ¡No sabes lo que era! Imagínate a ‘Cuto’, Roberto y Guillermo Guizasola, son sensacionales. Paraban frescos, nadie se salvaba. Era para reírse toda la tarde. Ponían al centro a todos.
El lugar a donde mis padres me trajeron a los 5 o 6 años, exactamente a Zapallal. Pude conocer a mis ídolos, logré jugar con ellos: Teófilo Cubillas y Eugenio y Guillermo La Rosa. Crecí viéndolos. Todo era chacra, eran otros tiempos.
Depende cómo lo mires. Si estuviera en Argentina sería considerado campeón con Clausura, Apertura o Torneo de Verano. Prefiero estar dirigiendo 20 años consecutivos antes de haber salido campeón una vez y desaparecer. Por algo será que me mantengo. Estoy feliz y orgulloso con mis logros.
¿Quién se le ha prendido a Franquito? Dejen al chico que trabaje, no le hace daño a nadie. Gracias a ‘Trome’. Hay que cuidarnos todos, la salud está primero. Abrazo para todos.
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