PERUANOS QUE DEJAN HUELLA. Kipi, la primera robot quechuahablante del mundo, lleva educación, cultura y ciencia a niños y familias de zonas rurales del Perú desde el año 2020. Creada en Huancavelica por el profesor Walter Velásquez durante la pandemia, nació como una respuesta a la falta de acceso a internet y escuelas abiertas, con el objetivo de dictar clases y contar cuentos a estudiantes quechuahablantes.
Hoy, Kipi da un paso más en su misión educativa. Sus programas educativos familiares ya están disponibles en YouTube y Spotify, gracias al apoyo de Kallpa Generación, lo que permite que más personas accedan a contenidos educativos desde cualquier lugar del país.
Uno de sus principales espacios es “Kipi en la radio”, conducido por el propio Velásquez, donde se combinan entrevistas, clases de ciencia, tecnología y educación, además de contenidos culturales. La androide también enseña inglés y refuerza el aprendizaje en lengua originaria.
El impacto del proyecto ha crecido con el tiempo. Gracias al apoyo de diversas instituciones, se han creado 53 Kipis adicionales, que hoy están distribuidas en comunidades rurales de la región Huancavelica, acompañando el proceso educativo de cientos de estudiantes.
“La tecnología debe adaptarse a las zonas rurales, no las zonas rurales a la tecnología”, explica Walter Velásquez. Kipi fue construida con materiales reciclados y se convirtió en una verdadera compañera de aprendizaje para niños y niñas quechuahablantes.
“Ver que estudiantes rurales ahora acceden a contenidos educativos desde cualquier lugar del país me llena de orgullo. Es la educación llegando donde más se necesita, a cada rincón del Perú”, agrega el profesor de ciencias.
El nombre Kipi proviene del quechua y significa “cargar” o “atado”, un símbolo de la carga de conocimientos, cultura y esperanza que esta robot educativa lleva a las comunidades rurales del país.
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