
Tupac fue un bulldog de exposición que ganó varios premios y fue adoptado a los 11 meses por una familia de jóvenes artistas. Lo que comenzó como la llegada de una mascota a casa terminó convirtiéndose en una historia de amor, cuidados, emprendimiento y tenencia responsable.
Cuando Túpac llegó a la vida de su familia, pensaron que sería como cualquier otro perro: tendría su comida, agua, cama y mucho cariño. Sin embargo, con el paso del tiempo descubrieron que este peculiar bulldog necesitaba cuidados especiales. La dermatitis crónica, el paladar elongado y, posteriormente, una displasia de cadera grado cuatro e inoperable cambiaron por completo su rutina.
“Pensábamos que era un perro normal, su casa, comida, su cama, agua y nada más, pero poco a poco nos dimos cuenta de que necesitaba muchos cuidados”, cuenta la abuelita de Abu.
Desde entonces, en engreído de la casa vive acompañado de especialistas y tratamientos que buscan darle la mejor calidad de vida posible. Debido a su dermatitis atópica crónica, sigue una alimentación hidrolizada y su dermatóloga le ha prohibido consumir otros alimentos. Además, recibe laserterapia, ejercicios en el agua y caminatas en la arena y el mar, actividades que disfruta especialmente.

Un bulldog que ama las cámaras
Pero Túpac no solo destaca por sus cuidados. Tiene una personalidad que lo ha convertido en toda una celebridad en redes sociales. Es cariñoso, muy besucón, disfruta estar rodeado de personas y, sobre todo, tiene una debilidad: las chicas. Su porte y personalidad hacen que más de una se derrita por él.
Le encanta viajar, pasear y disfrutar del mar. Incluso acompaña a su familia cuando practica paddle. No le gusta quedarse solo en casa y disfruta especialmente de la compañía de las personas.
Además, llegó a tener 22 marcas que los auspiciaron, y aún mantienes varias que quieren acompañarlo en todos sus procesos. También, es la imagen de una de los eventos más grandes de mascotas y presidente del Club de Bulldogs. Con el tiempo, su familia decidió crear una marca propia para ayudar a cubrir sus gastos.
Disfruta abrir regalos. Durante la pandemia se hizo conocido en redes sociales precisamente por sus videos abriendo los obsequios que recibía de seguidores y empresas. Incluso llegó a realizar contenidos mostrando paso a paso sus ocurrencias.

Una vida adaptada a sus necesidades
Antes de que apareciera la displasia, Túpac llegó a pesar 26 kilos 800 gramos, un peso considerado excesivo para él. Su familia tuvo que racionarle la comida y trabajar para que bajara de peso. Actualmente pesa alrededor de 24 kilos.
La displasia de cadera grado cuatro, que es inoperable, hizo que su movilidad cambiara. Ahora puede caminar para hacer sus necesidades, mientras que para desplazarse el resto del tiempo utiliza un carrito.
Su historia demuestra que adoptar o tener una mascota implica mucho más que ofrecerle alimento y un techo. También significa asumir sus necesidades médicas, emocionales y físicas, especialmente cuando aparecen enfermedades o condiciones que requieren atención permanente.










