Sin duda, por la investigación periodística del programa ‘Panorama’, que ella dirige, hoy no tenemos más en la Cancillería a Héctor Béjar, quien tuvo que renunciar ante el escándalo provocado por sus disparatadas declaraciones del tipo ‘la Marina inició el terrorismo en el Perú’. Por tal motivo, Trome conversó con la periodista Rosana Cueva, quien nos cuenta su verdad sobre el cada vez más complejo panorama político en el país.
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De desgobierno, de improvisación, de señales poco claras y, obviamente, mucha falta de transparencia, todavía.
Le va a terminar dando la confianza solo por una razón: el tema de cuidar las balas de plata. Saben que solo tienen dos y no las pueden desperdiciar así nomás y estamos, como tú dices, a tres semanas. Este ha sido un gabinete provocador, desafiante y sobre todo del ‘aquí mando yo y hago lo que quiero’.
En absoluto. No da la talla, nunca la dio, en verdad. Fue un capricho y señal de poder. No tiene para nada las credenciales para ocupar ese lugar.
Son compartidas con el mismo Castillo. Si bien es cierto uno tiene una personalidad mucho más fuerte, desarrollada, además es una persona que ha llevado cursos de política en el extranjero. Yo sí creo que hay coincidencias ideológicas.
Tenemos que dar señales claras en dos puntos: en el tema de la libertad de expresión, en este momento sí la hay, pero lo que no hay es la transparencia, que es un insumo sumamente importante. Por el lado económico, hay mucha desconfianza porque más allá de que la designación haya recaído en Pedro Francke (como ministro de Economía), no se tiene claro exactamente qué otro tipo de medidas se van a tomar.
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Genera mayor inestabilidad y, a mayor inestabilidad, mayor alza, en este caso del dólar, que en verdad es una depreciación del sol más que un alza del dólar. Esto afecta directamente a las ollas de las familias. El tema del control de precios ya lo vivimos y sabemos cómo termina.
Estamos regresando a los tiempos de Velasco, pero también al del primer gobierno de Alan García con el tema del control de precios. Ya vivimos esa receta y también se ha vivido en el mundo y los resultados son un fracaso absoluto, y quienes terminan pagando esa factura, que es sumamente alta, son los sectores más vulnerables.
Caótico, inestable. Lo que creo es que recién tiene tres semanas y todavía hay tiempo de girar un poco, probablemente al centro. No sé si tome el presidente Castillo esa decisión, ideológicamente lo veo muy difícil y no estamos hablando solamente de Cerrón, sino de él y ese organismo de fachada que es el Movadef, que es el Fenatep y son muchos otros organismos que están tratando de seguir generando estos llamados a asambleas populares, a que sean otro tipo de organizaciones paralelas a las que ya existen, las que terminen imponiéndose. Si está realmente pensando en el país tiene que darle estabilidad, empezar a gobernar con mucha mayor serenidad y responsabilidad, que es lo que se requiere ahora, comenzando con el tema de la salud.
Él no termina de entender lo que está haciendo. Él no ha llegado preparado para un cargo que lo está desbordando. Sí tiene una carga ideológica muy fuerte, pero tampoco tiene la preparación. El salto que ha dado de cabeza de un movimiento sindical a la presidencia de la República, con todos los desafíos que implica, además de una crisis como la que está pasando el Perú, está resultando desbordante para él. Él mismo no tiene el control de todo, está aprendiendo, pero no estamos para aprender.
Debe apartarse y empezar a buscar otros aliados, caminar hacia el centro.
Debemos de tener claro que este es un gobierno que está estrechamente vinculado al Movadef y, seamos claros, Movadef es Sendero Luminoso. No es el Sendero Luminoso que está en este momento, por lo menos con el fusil, pero sí es la otra etapa de Sendero Luminoso, de esa que hablaba el propio Abimael Guzmán: ‘Esto (se tocaba con el dedo la cabeza) va a quedar’. Y desde la cárcel empiezan a crear el Movadef. Eso es lo que realmente preocupa.
Tiene que ver precisamente con esa ideología tan fuerte de la que no quieren desprenderse. Entonces, claro, ellos necesitan a otra persona con posición similar a la que tenía Béjar. No estoy segura si esto significa necesariamente un giro del presidente Castillo, para poder creer tendríamos que recibir una serie de señales realmente fuertes y contundentes. Todavía no las hay. En todo caso, sí hay que saludar que sea un diplomático de carrera (Óscar Maúrtua), pero ojo, estamos cerca del jueves 26 que es cuando el gabinete tiene que ir al Congreso. Ojalá no sea una jugada, un ganar tiempo.
En este caso, lo que ellos esperan es a alguien que nos lleve a la otra orilla, que sea abiertamente opuesto a todo lo que significó el Grupo de Lima y nos lleve directamente a la línea de los países socialistas del siglo 21. No es el caso de Maúrtua.
Probablemente, pero eso no significa que estemos hablando de un grupo de maestros buenos, empeñosos, progresistas. Ojo, varios de ellos son vinculados al Movadef, eso es algo que no se tiene que perder de vista. Es cierto que Perú Libre de Vladimir Cerrón es más probablemente chavista, con ideas cubanas, pero lo otro también significa todavía un peligro ideológicamente hablando.
Tiene que ser cabeza fría, estratégica. Tiene que hacer un juego de ajedrez inteligente. Lo que me temo es que en los últimos días han demostrado que no hay esa unión y esa cantidad de votos que se requiere. Está claro que los 87 votos todavía no existen en caso de querer ir a una vacancia.
Transmitir eso que estamos pidiendo, serenidad, pero además mucha solvencia democrática, no solamente debe ser declarativa. Sus intervenciones tienen que también ser catedráticas, hacer pedagogía de lo que significa vivir en democracia y de lo que son los valores democráticos para absolutamente todos tenerlo bien claro.
No es apresurado, pero sí hay que tener claro un factor. Varios te dicen ¿por qué no la vacancia? Es un tema que no deberíamos tenerlo en el horizonte, pero es cierto también que en el Congreso de la República eso significaría que ellos igualmente se disuelvan. No estoy segura de que haya 87 congresistas que estén dispuestos a ello. Si la situación lo amerita todavía no es el momento, tenemos tres semanas. Apurar eso no sería lo más inteligente. Hay que esperar, lo que no quita que se baje la guardia.
Las intenciones están, clarísimas, además. No nos lo pueden haber dicho más alto y claro. Eso sí está ahí sobre la mesa. Nos quieren llevar a eso. El tema es si como sociedad vamos a aceptarlo. Yo confío más, incluso, en las calles y en otras organizaciones en este momento para impedirlo. Si bien es cierto es un tema de un país dividido, lo cual es triste, se tendría que trabajar para que esto mejore. El peso de Lima sigue siendo importante con todo lo que eso implica para una defensa de los valores democráticos.
¿Crees que este gobierno respetará la libertad de prensa y expresión?
Está clarísimo, en ‘Panorama’ incluso hemos hecho un trabajo de las declaraciones que han dado altos funcionarios, que van desde Aníbal Torres, que es una persona preparada y con más credenciales que algunos de sus colegas en el gabinete, hasta lo que señalaba este flamante presidente de EsSalud, el presidente Castillo, y la tolerancia hacia la libertad de expresión no existe. Dentro de ellos hay un chip, está en el ADN de muchos de los altos funcionarios de este régimen, de que la prensa solamente perturba, saca de contexto las declaraciones, la prensa no apoya y no ayuda al gobierno. Partiendo desde ahí ya hay una equivocación drástica. No estamos para ayudar al gobierno. Sí estamos para ser los ojos vigilantes, estamos para compartir información con la ciudadanía desde una posición fiscalizadora. Eso me queda claro, que no lo entienden para nada.
No, no, no. Tenemos tres semanas también, no sabemos todavía cómo va a venir este asunto, pero sí nos preocupa sobremanera lo que pasó en el Ministerio del Interior, con un ministro que no debería seguir siendo ministro por esta situación en la que no se ha aceptado su renuncia a la Fiscalía por equis razones y sigue siendo ministro, la orden que da a estos altos mandos de la Diviac y de la Dircote. Lo que ha ocurrido en esta última no son casualidades y hay que estar sumamente atentos. Y el querer detener investigaciones de una dependencia o dirección policial es muy grave, es más, no sé por qué no hay una comisión investigadora al respecto para averiguar qué fue lo que pasó.
Y permíteme agregar que sigamos viendo el tema también de la discriminación, del abandono del Estado, incluso del racismo y del clasismo que siguen estando presentes en nuestro país. Gracias.
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