
Cuando fue ministro de Comercio Exterior y Turismo, el candidato presidencial Roberto Sánchez Palomino se daba la gran vida en farras y comilonas que pagaba con dinero nuestro.
“Fue un ministro despilfarrador. Departía costosos banquetes en su despacho con amigos y hasta familiares. No tiene nada de malo comer rico y agasajar a los seres queridos, pero él pagaba con plata de la caja chica”, cuenta un empleado que trabajó en la oficina ministerial.
En efecto, ahora que Sánchez pretende ser presidente y dice ser impoluto es bueno recordar que, ya hace unos años, el programa ‘Panorama’ reveló las costosas comilonas que disfrutaba cuando estuvo al frente de ese portafolio. Sánchez, como se recordará, fue nombrado por Pedro Castillo, a quien hoy emula y dice que lo indultará.
En una oportunidad, el entonces ministro fue visitado en su despacho por su hermano William Ricardo Sánchez Palomino y su madre Sabina Palomino de Sánchez. Mandó a pedir en un exclusivo restaurante dos lomos saltados y un tallarín saltado que costaron más de 150 soles.
Aunque Sánchez negó la acusación, el dominical documentó ese y otros opíparos almuerzos: arroz con mariscos, causa con langostinos, cebiche de temporada, chicharrón de pescado, piqueos turísticos individuales y —lo que nunca puede faltar en una comilona— postres de merengados de chirimoya y guanábana.
“El que más lo visitaba era su hermano William. Nosotros lo conocíamos como ‘el guitarrista’. Es astuto y vivaracho”, dice un asesor que trabajó en el gabinete ministerial de Sánchez. William es primera guitarra del grupo musical Acuarela Criolla.
El nombre de William Ricardo Sánchez ha tomado notoriedad en los últimos días por un tema de alto perfil legal que involucra a él y a su hermano: la Fiscalía ha solicitado cinco años de prisión para el candidato presidencial por presentar información financiera falsa ante la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), sobre los aportes que recibió su partido, Juntos por el Perú (JP), entre los años 2020 y 2021.
Sánchez informó que durante esos años no recibió aportes, pero las pesquisas han descubierto movimientos económicos en cuentas vinculadas a su entorno partidario. Se habla de un monto de cerca de 205 mil soles.
Esa cantidad de dinero fue a parar —¡oh, sorpresa!— a una cuenta personal de su hermanísimo, William Ricardo, que no los declaró a la ONPE. En su declaración jurada que presentó cuando postuló a senador, el guitarrista manifestó que no tenía trabajo, ni ingresos y tampoco tenía propiedades. ¿Entonces de dónde salió la considerable suma que apareció en su cuenta personal?
El hermanísimo no es un partidario cualquiera. Fue el presidente del comité electoral de JP y llevaba las cuentas financieras del partido. Lo curioso es que las actas donde registraba el ingreso de dinero, según dice él, se le perdieron hasta tres veces en Huaral.
El hermanísimo es un personaje de cuidado. ¿Se imagina qué haría si su hermano llegara al poder? Nos vemos el otro martes.
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