La presidenta Keiko Fujimori anunció, junto al ministro de Educación, José Antonio Chang, una nueva normativa de disciplina escolar que contempla la expulsión de estudiantes por cometer faltas muy graves. La presentación se realizó en una institución educativa de Chaclacayo e incluyó medidas sobre la apariencia personal, el uso de dispositivos electrónicos y las conductas que podrían derivar en sanciones dentro de los colegios.
Entre los lineamientos anunciados figuran el uso de un corte adecuado para los varones y la prohibición de coloración en el cabello o maquillarse para las alumnas. “Sé que puede ser bastante estricto, pero créanme que esto va a ser importante a lo largo de la vida. Tienen que entender que hay límites, que hay derechos y hay obligaciones: prepararse en las mañanas, peinarse, los hombrecitos con el pelo corto. Está prohibido pintarse el pelo o maquillarse. Estos criterios establecerán disciplina en el colegio”, dijo Fujimori.
La regulación también contempla restricciones para los celulares y otros artículos electrónicos, cuyo uso estaría permitido únicamente cuando cuente con la autorización del docente. Fujimori sostuvo que las normas buscan priorizar el aprendizaje y la convivencia en las aulas. “Los chicos vienen al colegio a estudiar y yo hoy hablo como presidenta, en mi condición de mamá, y eso me hace entender la importancia de los lineamientos que requieren nuestros hijos. El aseo, la higiene, la buena presentación...”. Según lo anunciado, las disposiciones entrarían en vigencia tras su publicación en el diario oficial El Peruano.
Otro punto central de la normativa es la identificación de las faltas muy graves que podrían justificar la expulsión de un alumno. La lista incluye actos de odio o apología de la violencia, acoso escolar, violencia sexual y discriminación. También contempla la difusión de grabaciones que vulneren la intimidad, la posesión de armas punzocortantes, la falsificación de documentos oficiales, el consumo de sustancias prohibidas, la suplantación de identidad y el fraude durante las evaluaciones.
Durante la presentación, la presidenta remarcó que las conductas que afecten el desarrollo de las clases tendrán consecuencias. “Por unos pocos malcriados no vamos a perturbar la tranquilidad de la gran mayoría de estudiantes que vienen a aprender. Por eso vamos a reinstalar las expulsiones: los más malcriados no van a estar en las aulas. Además, al maestro se le respeta”. La aplicación de estas medidas deberá seguir los criterios y procedimientos establecidos por la normativa anunciada.
Por su parte, el ministro de Educación, José Antonio Chang, explicó que el régimen contempla diferentes niveles de sanción, desde las amonestaciones verbales o escritas hasta la restricción temporal de espacios recreativos o actividades y la separación temporal del aula. Entre las medidas más severas figura la suspensión, que podría alcanzar un máximo de tres días hábiles y aplicarse hasta cuatro veces al año, según los criterios señalados. La separación definitiva o expulsión se contemplaría ante tres suspensiones durante el año, una falta muy grave que lo amerite o la reiteración académica, de acuerdo con lo informado.
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