La diputada de Juntos por el Perú (JPP) Catherin Palomino, que salió a la palestra por una presunta relación con el expresidente Pedro Castillo, tendría un taller textil dentro de su vivienda de Huancavelica que funciona sin licencia de funcionamiento, a puerta cerrada y sin que figure una autorización municipal para esa dirección, según un reportaje de ‘Cuarto poder’. El municipio confirmó que no existe el permiso y advirtió que el negocio podría recibir una sanción económica o ser clausurado hasta que regularice su situación.
El taller se encuentra en el inmueble ubicado en el jirón 5 de Agosto 312, en el barrio San Cristóbal de Huancavelica, domicilio que la propia Palomino mostró durante la campaña electoral. Allí se confeccionan prendas de vestir y, de acuerdo con el informe periodístico, hay máquinas de coser, materiales de corte e insumos para elaborar prendas en serie.
La situación quedó expuesta luego de que ‘Cuarto poder’ consultara los registros de la Municipalidad Provincial de Huancavelica. La búsqueda realizada desde el año 2000 hasta marzo de 2026 no habría encontrado una licencia para desarrollar actividades de taller textil o confecciones en el inmueble señalado.
Un trabajador del lugar incluso confirmó que allí se elaboran casacas. Cuando una persona preguntó si realmente confeccionaban esas prendas y quiso conocer el precio para realizar un pedido, recibió una respuesta directa: “Sí. Todo eso hacemos”. Ante la consulta sobre la ausencia de una dirección o letrero, el trabajador respondió: “Nada, nadita. Trabajamos así”.
Macario de la Cruz, funcionario de la Subgerencia de Comercialización de la Municipalidad Provincial de Huancavelica, fue consultado sobre la autorización del establecimiento. Su respuesta fue contundente: “No hay. No aparece, sino encantado”. Luego precisó: “No hay ninguna licencia con esa dirección”.
El funcionario explicó que, de acuerdo con las normas municipales citadas en el reportaje, un taller textil necesita contar con licencia de funcionamiento para desarrollar sus actividades. Al no existir dicho permiso, Palomino podría ser pasible de una sanción económica y el establecimiento podría ser clausurado hasta que se formalice.
La falta de autorización también genera cuestionamientos sobre las condiciones en las que se desarrolla la actividad. El reportaje señaló que el local no habría pasado por verificaciones relacionadas con sus estructuras e instalaciones eléctricas ni por la constatación de equipos de protección contra incendios.
El abogado constitucionalista y especialista en derecho parlamentario Alejandro Rospigliosi consideró que la situación debería ser evaluada por las autoridades competentes. Según explicó al programa, el uso de maquinaria y herramientas de corte dentro de un inmueble destinado también a vivienda puede generar riesgos si no se cumplen las disposiciones de seguridad y salud en el trabajo.
Lo llamativo es que la propia Catherin Palomino había presentado ese espacio como parte de su historia personal y de su actividad como emprendedora. El 10 de febrero de 2026, durante la campaña electoral, difundió un video grabado en su domicilio y mostró las prendas que se confeccionaban allí.
“Conoce un poquito más de mi historia, vivo en el barrio de San Cristóbal y cuento con un pequeño emprendimiento; acompáñame”, dijo entonces la hoy diputada.
En aquella grabación también destacó la forma en que elaboraban sus prendas. “Venimos con las manos limpias, sin deberle ningún favor a nadie. Por eso, en nuestro taller confeccionamos nuestro propio material de trabajo”, afirmó Palomino mientras mostraba las casacas que fabricaban.
El reportaje también indicó que el taller produciría prendas por lotes y que algunos pedidos alcanzarían hasta 50 unidades. Entre los productos exhibidos durante la campaña figuraban prendas vinculadas a Juntos por el Perú, según la información difundida por el dominical.
Dionicia Fernández, abuela de la diputada y propietaria del inmueble, reconoció que el taller funciona dentro de la vivienda. Al ser consultada sobre si el negocio pertenece a su nieta, respondió: “Claro, es de la familia; esa es la casa también donde ella vive”.
La mujer también explicó por qué, desde su perspectiva, no consideraban necesaria una autorización municipal. “Es un tema dentro. Eso nunca está abierto, en la casa adentro nomás se trabaja. ¿Por qué tendría? Cuando es autorización, tiene que estar abierto el taller”, manifestó.
Las plataformas del Estado revisadas por el dominical también muestran que la actividad textil está vinculada al entorno familiar de la legisladora. Su madre, Norma Casavilca, y su abuela, Dionicia Fernández, registrarían antecedentes de venta o fabricación de prendas de vestir para instituciones públicas de Huancavelica.
‘Cuarto Poder’ buscó obtener la versión de Catherin Palomino y de Juntos por el Perú sobre el funcionamiento del taller y los cuestionamientos por la falta de licencia. Sin embargo, de acuerdo con el reportaje, no obtuvo respuesta. El caso queda ahora en manos de las autoridades que correspondan, que deberán determinar si existe alguna infracción y las eventuales responsabilidades, respetando el derecho de la diputada a presentar sus descargos.
El reportaje se conoce además después de que el mismo dominical difundiera supuestos mensajes de WhatsApp atribuidos a Palomino, en los que se le atribuían insultos y advertencias dirigidas a familiares del expresidente Pedro Castillo. La diputada, quien ha visitado en numerosas ocasiones al exmandatario en el penal de Barbadillo, tampoco respondió a las consultas realizadas por el programa sobre este nuevo cuestionamiento.
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