El ataque ocurrió el último martes, alrededor de las seis y media de la tarde, en el cruce del jirón San Martín con Córdoba, en Surco, a pocos metros del parque Mateo Pumacahua. El sujeto llegó caminando, sin cubrir su recorrido y con la mirada fija en un grupo que bebía licor frente a una bodega. No dijo nada. Se acercó lo suficiente y levantó el arma.
El objetivo era claro: un mototaxista que se encontraba junto a otras personas. Sin embargo, cuando intentó disparar, la pistola no percutó. Ese instante cambió el desenlace.
El hombre al que apuntaba logró escapar. Pero el atacante no se retiró. Volvió a accionar el arma y esta vez sí respondió.
Los disparos alcanzaron a dos de los acompañantes. Luis Velasco y Walter Cáceres terminaron heridos. Uno recibió impactos en la espalda y una pierna; el otro, en una extremidad inferior.
Ambos fueron auxiliados por personas de la zona, que los trasladaron de inmediato para recibir atención médica. Luego fueron llevados al Hospital María Auxiliadora, donde fueron sometidos a intervenciones quirúrgicas. Su estado es estable.
El agresor no actuó solo. Desde una esquina cercana lo esperaba un cómplice en una moto. Tras realizar los disparos, corrió hacia él y ambos se retiraron del lugar.
Antes de escapar, el sicario también disparó contra un perro que estaba junto al grupo. El animal recibió un impacto en el pecho y otro en una de sus patas delanteras.
Vecinos lo auxiliaron y lo trasladaron en un patrullero a una veterinaria. Allí fue atendido de emergencia y permanece estable.
Para cubrir su tratamiento, residentes de la zona organizaron una colecta. El costo médico fue estimado entre 700 y 800 soles, aunque no se logró reunir todo el monto.
Las primeras hipótesis policiales apuntan a que el atentado estaría vinculado al cobro de cupos contra el mototaxista que logró escapar.
Según las indagaciones, el ataque habría sido dirigido contra él, mientras que los otros heridos fueron alcanzados durante la acción.
En la escena, los agraviados se encontraban reunidos luego de haber estado en una loza deportiva cercana. La presencia del atacante alteró ese momento y dejó a dos personas heridas.
La Policía continúa con las diligencias para identificar y ubicar al sicario y a su cómplice, quienes huyeron con rumbo desconocido.
El caso se suma a otros hechos similares en los que transportistas son blanco de amenazas y ataques armados.
Mientras tanto, los heridos se recuperan y el perrito permanece bajo cuidado veterinario, luego de haber quedado en medio de un ataque que no estaba dirigido hacia él.
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