Alan Rojas Villacorta, conductor de la ruta Lima-Callao conocida como Colonial, fue asesinado a balazos cuando comenzaba su jornada de trabajo en el cruce de la avenida Miguel Grau con el jirón Contralmirante Villar, en el Callao. El ataque ocurrió a pocos metros de una dependencia policial y en una zona donde transportistas denuncian constantes amenazas y cobro de cupos por parte de organizaciones criminales.
El atentado se produjo alrededor de las seis de la mañana, cuando el chofer de aproximadamente 44 años se encontraba en plena vía pública listo para iniciar su recorrido. Según testigos, sicarios en motocicleta lo interceptaron y dispararon varias veces antes de escapar.
Tras el ataque, compañeros de ruta y transeúntes auxiliaron al conductor. Las imágenes registradas en la escena muestran cómo lo cargaron en brazos hasta una unidad cercana para trasladarlo de emergencia al hospital Daniel Alcides Carrión.
Pese al esfuerzo por salvarle la vida, los médicos del centro de salud confirmaron que Alan Rojas llegó sin signos vitales. La Policía del Callao inició inmediatamente las diligencias para esclarecer el crimen y determinar si el ataque está relacionado con las extorsiones que afectan al sector transporte.
En la escena del homicidio, los peritos hallaron al menos tres casquillos de bala. Además, una cámara de seguridad ubicada cerca del lugar podría convertirse en pieza clave para identificar a los responsables del asesinato.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de vecinos y transportistas fue que el atentado ocurrió muy cerca del complejo policial Alipio Ponce y de instalaciones de la Región Policial del Callao.
La presencia de cámaras de seguridad en la zona también forma parte de las investigaciones. Los agentes esperan obtener imágenes que permitan reconstruir la ruta de escape de los atacantes y conocer cuántas personas participaron en el crimen.
Hasta el momento, la Policía no ha confirmado oficialmente el móvil del asesinato. Sin embargo, las investigaciones preliminares no descartan que el caso esté vinculado al cobro de cupos y amenazas contra conductores de transporte público en el primer puerto.
En los últimos meses, varias empresas y choferes informales denunciaron ser víctimas de bandas criminales que exigen pagos diarios a cambio de permitirles trabajar en determinadas rutas.
El asesinato de Alan Rojas ocurrió pocos días después de otro ataque armado contra un conductor de transporte público en Ate. Ricardo Raúl Mendoza Polo, conocido como ‘Chiquito’, chofer de la línea 505, murió tras ser baleado en el cruce de las avenidas Los Virreyes y Las Nueces.
Luego del atentado, Mendoza Polo fue llevado al hospital Emergencia Ate Vitarte, donde falleció después de varias horas de agonía. Sus compañeros revelaron que, tras el ataque, recibieron mensajes atribuidos a la banda criminal ‘El Clan del Norte’.
Según denunciaron los transportistas, los delincuentes amenazaron con continuar los atentados contra los conductores de la línea 505 si no acceden al pago diario de 20 soles por unidad.
La muerte de Alan Rojas Villacorta volvió a encender la preocupación entre choferes y cobradores que diariamente recorren las calles de Lima y Callao bajo amenazas constantes de organizaciones criminales vinculadas a las extorsiones.
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