La madrugada aún no terminaba cuando el pasaje Las Violetas, en el cerro Primavera de Puente Piedra, quedó marcado por un disparo seco. Uno solo. El ruido, breve y aislado, pasó casi desapercibido entre las viviendas del sector. Minutos después, una joven yacía sin vida en las escaleras que conducen a su casa.
La víctima tenía 21 años y regresaba de trabajar en una fábrica. Subía el cerro, como tantas otras madrugadas, cuando fue sorprendida por un hombre desconocido que le disparó a corta distancia. El ataque fue directo y fulminante. No hubo oportunidad de auxilio.
Vecinos relataron a RPP que, en un primer momento, nadie imaginó que se trataba de un crimen. El sonido fue confundido con un cohete o algún artefacto pirotécnico. La rutina del barrio siguió su curso hasta que una llamada alertó a una de las residentes.
“Pensábamos que era un cohete, no pensamos que era un disparo. Salimos y creímos que se había caído, pero no era eso”, contó una vecina, aún conmocionada por lo ocurrido. Al acercarse, la escena reveló la tragedia.
La joven había muerto en el acto. El disparo, según los testimonios recogidos, fue solo uno, pero bastó para terminar con su vida en plena vía pública, en una zona de difícil acceso y escasa iluminación.
Tras conocerse el crimen, los vecinos expresaron su temor y exigieron mayor presencia policial en el sector. Señalaron que se trata de un cerro considerado peligroso, donde viven familias y niños que transitan a diario por las empinadas escaleras.
“Pedimos seguridad. Este es un cerro y es peligroso. Ya no tenemos seguridad. Hay niños en la calle jugando”, reclamó una moradora, reflejando el sentir de la comunidad tras el ataque.
La falta de patrullaje y vigilancia fue uno de los principales cuestionamientos de los residentes, quienes señalaron que el lugar queda expuesto durante la noche y la madrugada, especialmente cuando los vecinos retornan de sus centros de trabajo.
Horas después del crimen, peritos de criminalística llegaron al pasaje Las Violetas para iniciar las diligencias de ley. Junto a representantes del Ministerio Público, procedieron con el levantamiento del cadáver y la recolección de evidencias en la escena.
La Policía Nacional informó que las investigaciones ya se encuentran en marcha para esclarecer el móvil del asesinato e identificar al autor del disparo que acabó con la vida de la joven trabajadora.
La víctima fue identificada como Consuelo Prieto Barzola. Tenía 21 años y era madre de un menor de seis años, quien ahora queda en la orfandad tras el ataque ocurrido cuando su madre regresaba de cumplir su jornada laboral.
La noticia de su muerte generó consternación entre los vecinos del cerro Primavera, quienes lamentaron no solo la forma violenta del crimen, sino también las consecuencias que deja en una familia marcada por la pérdida.
Este asesinato se suma a los hechos de violencia que golpean al distrito de Puente Piedra, donde las familias que habitan en zonas altas y de difícil acceso reclaman mayor protección y respuestas frente a la inseguridad que enfrentan día a día.
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