Justicia les impuso la máxima pena. La Segunda Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia del Santa confirmó la condena a cadena perpetua contra cinco integrantes de una banda criminal acusada de drogar y abusar sexualmente de jóvenes para grabar las agresiones y comercializar el material por internet en las llamadas ‘fiestas del terror’, en Nuevo Chimbote (Áncash).
Entre los condenados se encuentra Maicol Deyvi Liñán Arroyo (29), señalado como cabecilla de la organización, junto con Luis Azañero Silva (19), Néstor Martín Camacho Amiquero (18), Cristofher Herrera Arroyo (19) y Josselyn Karelis Quezada Gordillo (19).
La Sala también elevó a cadena perpetua la condena de Juan Segura Arroyo, quien inicialmente había recibido cinco años y un mes de prisión por los delitos de encubrimiento real y omisión de auxilio. En segunda instancia, fue condenado como coautor de violación sexual en estado de inconsciencia y violación sexual agravada, en agravio del universitario Andrés Rodríguez Cruz (19).
Además, el tribunal ordenó su inmediata ubicación y captura.
Según la acusación fiscal, la organización captaba a sus víctimas a través de las redes sociales y luego las citaba en un inmueble alquilado por Liñán Arroyo.
Una vez en el lugar, los jóvenes eran drogados con clonazepam mezclado en sus bebidas hasta quedar inconscientes. En ese estado, sufrían agresiones sexuales que eran grabadas por los integrantes de la banda.
De acuerdo con la investigación fiscal, el material obtenido era comercializado a través de un sitio web. Cada miembro de la organización cumplía un rol específico para ejecutar el plan criminal.
Uno de los episodios más graves del caso ocurrió el 22 de marzo, cuando Andrés Rodríguez Cruz, estudiante universitario de 19 años, falleció a causa de un paro cardiorrespiratorio después de ser abandonado en un descampado junto a otra víctima.
El caso motivó una investigación que permitió establecer la presunta participación de los integrantes de la organización en los hechos denunciados.
Con la decisión de la Segunda Sala Penal de Apelaciones, se ratifican las condenas a cadena perpetua de los cinco sentenciados y se modifica la pena de Juan Segura Arroyo, cuya captura fue ordenada tras ser condenado en segunda instancia.
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