La situación judicial de Nadeska Widausky se complica cada vez más. El Ministerio Público solicitó al Poder Judicial que varíe la medida de comparecencia simple que pesa sobre la modelo e influencer por una de ocho meses de prisión preventiva, al considerar que debe afrontar en territorio peruano el juicio oral seguido en su contra por el presunto delito de lavado de activos.
El pedido fue formulado por el Primer Despacho de la Primera Fiscalía Supraprovincial Corporativa Especializada en Delitos de Lavado de Activos y dado a conocer por la propia institución a través de sus canales oficiales. Según la tesis fiscal, la también cantante es investigada por lavado de activos en la modalidad de ocultamiento de beneficios ilícitos y por presentar un presunto desbalance patrimonial.
De acuerdo con registros migratorios, entre 2014 y 2026 realizó numerosos viajes a países como Chile, México, España, Panamá, Colombia, Brasil, Argentina, República Dominicana y Holanda. Su último movimiento migratorio registrado corresponde a un ingreso al Perú procedente de Chile el 9 de febrero de 2026.
De acuerdo con la acusación, Widausky habría generado beneficios ilícitos mediante propiedades y vehículos en favor de Ítalo Farías y Alfredo Vallejo. Sobre la base de esos elementos, el Ministerio Público busca que la exbailarina afronte el proceso judicial bajo una medida más severa.
La Fiscalía sostuvo además que la medida coercitiva solicitada tiene como finalidad garantizar que la investigada participe del juicio oral en Perú. En dicho proceso, el Ministerio Público ha solicitado una condena de ocho años de prisión efectiva.
La solicitud deberá ser evaluada por el Poder Judicial, que tendrá la tarea de determinar si corresponde reemplazar la comparecencia simple por prisión preventiva durante ocho meses.
El nuevo pedido se produce mientras Widausky ya permanece privada de su libertad. Actualmente se encuentra recluida en el Establecimiento Penitenciario de Máxima Seguridad Anexo de Mujeres, en Chorrillos, luego de que el Poder Judicial le impusiera nueve meses de detención preventiva con fines de extradición.
Su captura se produjo en mayo pasado, cuando agentes de la Policía Nacional la detuvieron en la intersección de la avenida Gregorio Escobedo y la calle Las Casuarinas, en el distrito de Jesús María. La intervención se realizó en cumplimiento de una notificación roja emitida por Interpol a pedido de las autoridades judiciales de Bélgica.
Según informó la Policía Nacional, la modelo es requerida por la justicia belga por la presunta comisión de delitos de trata de personas, proxenetismo y robo con violencia o amenaza, ilícitos que contemplan una pena máxima de hasta 20 años de prisión.
La solicitud fiscal por lavado de activos llega en medio del proceso de extradición impulsado por Bélgica, que mantiene a la influencer bajo detención preventiva mientras se resuelve su situación internacional.
Las autoridades belgas la investigan por presuntos delitos vinculados a una organización dedicada a la captación de mujeres y explotación sexual. En ese contexto, la Interpol la buscaba bajo tres identidades distintas: Gallo Widausky, Nedaska y Bernar Galilea.
Durante una audiencia realizada tras su detención, Widausky rechazó las acusaciones formuladas en su contra. Ante el Poder Judicial aseguró que no se le ha probado ninguno de los hechos atribuidos y negó haber integrado una red criminal o haber participado en actividades de prostitución o proxenetismo.
Sin embargo, mientras continúa el trámite de extradición solicitado por Bélgica, la exmodelo deberá afrontar también la evaluación del nuevo requerimiento presentado por la Fiscalía peruana, que busca imponerle ocho meses de prisión preventiva dentro de la investigación por presunto lavado de activos y ocultamiento de beneficios ilícitos.
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