Después de que, con gran crueldad y a balazos, asesinaban a las personas que les encargaban y ejecutaban atentados extorsivos, los sicarios de la sanguinaria banda criminal ‘Los Patrones del Cupo’, con el dinero que les pagaban, celebraban con licor y mujeres en una conocida discoteca, en el límite de San Martín de Porres y Callao.
Detectives de la División de Inteligencia y la Brigada Antiextorsiones de la Dirincri desarticularon a ‘Los Patrones del Cupo’ utilizando drones. Se les atribuye no menos de cinco asesinatos y los atentados contra la empresa de transporte Z-Buss.
La investigación establecerá si participaron en las muertes de José Martínez Sánchez, ocurrida el 19 de abril; de la vendedora de golosinas Alondra Aquina; de Yared Alexander Crisóstomo Ferrel, el 29 de julio, en el Callao; y del extranjero conocido como ‘Negrito’, el 30 de julio pasado. También se investiga su participación en el atentado contra Yeferson Perales, ocurrido el 29 de mayo, en Collique, Comas.
‘Los Patrones’ coordinaban por WhatsApp la hora, el lugar y la forma en que matarían a sus víctimas.
Así lo demuestran las conversaciones halladas en los celulares de Joao Ailton Castañeda Barrientos (24), ‘Rusian’, y del apodado ‘Kutín’.
“Hay una nueva, está botao”, “hermano, hay que ponerle empeño a la V (verídica), está botao, coordina con el nero, hermano”, son algunos de los mensajes enviados por ‘Rusian’.
Lo más llamativo es cómo planificaban los ataques. En un mapa de Google Maps, con flechas y nombres, indicaban cómo cuatro pistoleros iban a matar a su víctima durante una fiesta de cumpleaños, en San Martín de Porres. “2 por delante, cj y uno más”, “R y A por la espalda lo cazamos”, son las específicas indicaciones dadas a los sicarios.
Los agentes de Inteligencia obtuvieron información de que ‘Los Patrones del Cupo’ acudían a un baño turco, sauna y spa de la avenida Perú y se divertían en el local de baile Cardano. Además, en las fotos y videos que realizaban, hacían alarde de sus armas de fuego.
En una imagen se aprecia a ‘Rusian’ empuñando una pistola, la misma que fue incautada durante su arresto y que habría sido robada a un empresario el 23 de junio pasado, cuando el taxi que abordó en la avenida Abancay se desvió hacia San Juan de Lurigancho.
En redes sociales piden a fiscales y jueces que no los liberen y que los mantengan en prisión.
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