El 27 de febrero lo mostraron ante las cámaras. Lo presentaron como un hombre peligroso, vinculado a secuestros en Pataz, Huamachuco y Cajamarca. Cinco días después, Armando Roberto Barros Cruz (27), alias ‘Cocinero’, volvió a respirar el aire de la calle.
La Policía Nacional confirmó su liberación. El hombre señalado como presunto integrante de la organización criminal Los Pulpos ya no está bajo custodia, pese a que fue capturado con un arma de fuego cargada y a que en una vivienda vinculada a él se hallaron explosivos con mechas y fulminantes.
El coronel PNP Luis Burgos informó que el investigado sería un secuestrador confeso. Durante su intervención, realizada en presencia de la fiscal del caso, se accedió a su teléfono celular. Según indicó, allí se encontró información relacionada con el asesinato de uno de sus cómplices, ocurrido en junio de 2025.
También se ha acreditado su presunta participación en el secuestro de un joven identificado como Jordy, en Huamachuco; en el plagio de un empresario en Sihuas; y en el caso de un sujeto conocido como ‘Muky’.
El jefe de la Macro Región Policial La Libertad, general PNP Franco Raúl Moreno Panta, lo presentó en conferencia como un sujeto peligroso. Muchos pensaron que su destino sería una celda en el penal El Milagro, en Trujillo. Pero eso no ocurrió.
El Poder Judicial desestimó el pedido de prisión preventiva por nueve meses y ordenó su liberación tras cinco días de detención preliminar. Además, envió copias a Control Interno del Ministerio Público para que los fiscales sean investigados, según fuentes de Fiscalía, por avalar detenciones autoritarias.
El Ministerio Público, por su parte, emitió un comunicado deslindando responsabilidades. Señaló que los representantes de la Tercera Fiscalía de Flagrancia actuaron con máxima diligencia y celeridad, cumplieron los plazos procesales, formalizaron el requerimiento de prisión preventiva y reafirmaron que el imputado debía permanecer en reclusión mientras continúan las investigaciones.
Sin embargo, la decisión final fue otra. Y en la División de Investigación Criminal (Divincri) de Trujillo el malestar no se ocultó.
El coronel Luis Burgos declaró a Sol Tv que se siente “indignado” y “frustrado”. Cuestionó que se ponga en duda la forma como la Policía trabaja y consigue pruebas. Sostuvo que en el celular de ‘Cocinero’ se hallaron elementos que lo vincularían con un homicidio en junio de 2025, pero que ello no fue valorado para sustentar la prisión preventiva.
“Los policías trabajamos todos los días, con inteligencia operativa, las 24 horas; sin embargo, estas situaciones se siguen dando en la sociedad trujillana”, expresó, reiterando su malestar por la liberación del investigado.
El general Franco Moreno Panta también manifestó que se sienten “desamparados jurídicamente”. Recordó otros casos similares en los que presuntos implicados en delitos graves fueron liberados y advirtió que este tipo de decisiones envía un mensaje negativo en la lucha contra la criminalidad en la región.
El gerente de Defensa Nacional, Edwin Dávila, alertó que se trata de la misma persona que fue liberada el año pasado. Y aunque se descartó una desunión institucional —al precisar que fiscales y jueces son autónomos— el episodio ha dejado una herida abierta.
Alias ‘Cocinero’, vinculado además al secuestro de un minero al que le mutilaron los dedos y al de un pastor evangélico, volvió a casa. La investigación sigue su curso. Pero en Trujillo, la sensación que quedó en los pasillos policiales es otra: la de un trabajo que terminó, otra vez, en puertas abiertas.
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