
En uno de los casos más horrendos sucedidos en el distrito de Surco, un sujeto que asesinó y estranguló a su esposa, decidió cercenar su cuerpo y guardó los pedazos dentro de una congeladora durante un mes. Incluso hirvió en una olla varios de los restos, con la finalidad de desaparecerlos. Ocurrió en marzo del 2021, cuando el país todavía se encontraba en plena pandemia del coronavirus.
Los restos de Lucy Teófila Melgarejo Osorio (49) fueron encontrados por la policía en una precaria vivienda de la urbanización La Castellana. La joven madre de familia fue asesinada por su esposo Víctor Raúl Mauri Ibarra (53) porque ella quería divorciarse de él.
La madre de familia y profesora había regresado de Yauyos a Lima, sin imaginar que el hombre con quien se había casado 24 años atrás iba a terminar con su vida de una brutal manera. Ella estaba decidida a divorciarse; pero él no estaba de acuerdo.
Así tras no reportarse con su mamá ni sus hermanos, ellos la llamaban, pero ella no les contestaba. Solo respondía por cortantes mensajes de texto, lo que generó la desconfianza de sus familiares. Incluso tras la muerte de su madre, tampoco llamó, ya había sido asesinada.
Familia sospechaba porque Lucy Melgarejo no les contestaba
La ausencia de Lucy en el entierro de su madre, generó la desconfianza de sus familiares, quienes llegaron a Lima con la esperanza de hallar a su ser querido. “Mi cel tiene malogrado el audio”, era la excusa que siempre recibían.

Por eso acudieron a la policía, que llegó hasta la vivienda de la urbanización La Castellana. En el lugar hallaron sangre, herramientas y al cruel asesino. De inmediato Mauri Ibarra fue detenido por los agentes del orden.
La cabeza de Lucy Melgarejo fue hallada dentro de un recipiente, además, de un cuchillo, una amoladora con dos discos para cortar, una tabla para picar, además, de mucha sangre.
Los otros miembros fueron hallados metidos dentro de una congeladora, que el homicida había comprado hace unos días.
La macabra confesión del asesino de Lucy Melgarejo
América Noticias compartió el frío testimonio del asesino, quien con total tranquilidad relató cómo acabó con la vida de la mamá de sus hijos y la forma cómo pretendió desaparecer los restos.
Según dijo Mauri Ibarra, en un descuido de ella, la agarró del cuello por atrás y no la soltó. “Yo no me acuerdo”, le dijo a la policía.

“Tantos días así dije mejor lo corto y de ahí fui a buscar ese aparato y lo corté, cortaba como podía yo no sabía como usarlo bien. Picaba pedazos y los hacía pasar por el water o lo ponía en una bolsa y me iba con el carro”, añadió.
Agregó que lo huesos lo dejaba en la casa de su mamá metidos en la congeladora. También reveló que hirvió algunos restos de sus víctimas con la finalidad de cortarlos más rápido.
Informe psicológico del descuartizador de Surco
La pericia psicológica del Ministerio Público realizada a Víctor Raúl Mauri Ibarra arrojó que es ‘calculador, desconfiado y dominante, orientando su conducta en función a sus necesidades e intereses, además que proyecta baja autoestima, dependencia e impulsividad’.
Pese a que los familiares de Lucy Teófila Melgarejo Osorio exigen que el asesino sea condenado ejemplarmente, éste aún cumple una orden de 36 meses de prisión preventiva en un penal de la capital. Una vez que sea condenado puede recibir una sanción de 30 años de cárcel.

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