Mototaxistas y familiares de los diez fallecidos en el incendio de Manzanilla indicaron a Yessenia Emperatriz Ureta Vargas, ‘China Yessenia’, de dirigir la banda ‘Los Vikingos de Gamarra’, que extorsiona en los paraderos de unidades menores cerca a Gamarra. También exigieron a la Policía su pronta captura.
Desde la clandestinidad y a través de un video subido a redes sociales, la mujer dijo: “Me han amenazado, temo por mi vida, por la vida de mis hijos”.
Pese a declararse inocente, ‘China Yessenia’, según la Policía, le cobra cupos a los mototaxistas en los paraderos (México, Humboldt, Hipólito Unanue, Gamarra) y entre las estaciones Arriola y Grau del Tren Eléctrico.
Una de las víctimas dijo a un fiscal que paga 35 soles de cupo y dos soles por turno, por concepto de seguridad. “‘Ella no dejaba que nadie se meta a trabajar (en los paraderos) sin su permiso”, indicó.
‘Los Vikingos de Gamarra’ actúan bajo la fachada de una empresa que le imponía a los mototaxistas el uso de chalecos con su logo.
Fabiola Jasmín Ureta Vargas, ‘Fabiola’, hermana de la ‘China Yessenia’, recaudaba el dinero de la extorsión. Juan Carlos Ayllón Córdova, ‘Pimpollo’ (pareja), y Miguel Ángel Ureta Retamozo, papá, fungían como seguridad.
‘Los Vikingos’ habrían perpetrado dos atentados días antes del incendio.
Las investigaciones también apuntan a que la organización habría ejecutado ataques días antes del incendio que acabó con la vida de diez personas en Manzanilla.
El 13 de julio, falsos repartidores a bordo de motocicletas incendiaron dos motos eléctricas en el jirón Feliciano, ubicado en la urbanización Manzanilla.
Dos días después, otro vehículo similar fue quemado en un pasaje de la misma zona. En aquella ocasión, integrantes de la familia Vílchez colaboraron para controlar las llamas y evitar que el fuego se propagara.
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