La Fiscalía identificó a los tres adultos que se encontraban dentro del bus escolar del Liceo Naval Almirante Guise donde habría ocurrido el presunto abuso sexual contra un estudiante. Se trata del conductor Juan Carlos Apaza Flores, el entrenador Rafael Ludeña Valdivia y el profesor Víctor Pablo Muñoz Guerra.
Según el documento fiscal, los tres tenían la responsabilidad de velar por la integridad de los adolescentes durante el traslado. El Ministerio Público considera, de manera preliminar, que esta obligación no se habría cumplido durante el trayecto en el que ocurrieron los hechos denunciados.
Tras conocer lo sucedido, el Liceo Naval Almirante Guise separó de sus funciones y denunció formalmente a los dos docentes involucrados. En tanto, la situación del conductor también forma parte de las diligencias que buscan establecer si existió alguna omisión por parte de los adultos responsables.
El caso también comprende a los estudiantes que se encontraban en la unidad. De los diez alumnos que viajaban en el bus, seis fueron internados en el centro Maranguita por disposición judicial, como parte de una medida de internamiento preventivo.
A partir de la información recogida, el representante del Ministerio Público dispuso que copias de lo actuado sean remitidas a las Fiscalías Provinciales Penales de Lima Centro. Estas deberán evaluar la posible comisión del delito de exposición al peligro o abandono de personas en peligro en agravio del menor.
La investigación también recoge un pronunciamiento de la Marina de Guerra, institución que reconoció la existencia de fallas en los mecanismos de supervisión que debían garantizar la seguridad de los alumnos. La entidad señaló que se detectaron deficiencias en los protocolos institucionales aplicados durante el traslado.
Mientras avanzan las diligencias, el colegio informó que el estudiante agraviado contará con acompañamiento y soporte emocional. La atención estará a cargo de las autoridades del plantel y busca brindarle asistencia durante el desarrollo de las investigaciones.
Por ahora, las autoridades continúan reuniendo información para determinar las responsabilidades correspondientes. La situación de los seis estudiantes internados en Maranguita será evaluada por el juzgado a cargo del caso, mientras los informes y diligencias fiscales permitirán establecer la actuación de los adultos que se encontraban a cargo del grupo.
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