¡TODA LA FAMILIA COMPROMETIDA! Una trama de transferencias, ocho intermediarios y más de un millón de dólares forman parte de la investigación que enfrenta Andrés Avelino Hurtado Grados, conocido como ‘Chibolín’. El Ministerio Público formalizó una investigación preparatoria contra el conductor de televisión, pero también contra sus hijas Josetty y Génesis Hurtado, y su expareja Marilú Montiel, por el presunto delito de lavado de activos agravado, en la modalidad de conversión y transferencia.
De acuerdo con la resolución fiscal del 4 de septiembre, Andrés Hurtado habría dispuesto que trabajadores de su confianza entregaran dinero en efectivo de presunta procedencia ilícita para que lo depositaran a favor de sus familiares. La investigación sostiene que estas operaciones se realizaron entre 2017 y 2024, mediante una cadena de intermediarios que habría permitido transferir importantes sumas al entorno del animador.
Las pesquisas fiscales atribuyen a Josetty Hurtado la recepción de US$484.000, mientras que su hermana Génesis habría recibido US$290.000. En tanto, María Luisa Huaytalla, expareja del conductor conocida artísticamente como Marilú Montiel, habría sido beneficiada con depósitos por US$351.000. En conjunto, los montos investigados alcanzan los US$1.125.000.
La Fiscalía sostiene que el dinero habría tenido como origen presuntos delitos de corrupción de funcionarios, minería ilegal y tráfico ilícito de drogas. La hipótesis fiscal apunta a que los fondos fueron entregados a trabajadores de confianza para que realizaran las operaciones en favor de las tres mujeres. Se trata de imputaciones que deberán esclarecerse durante el proceso.
En el expediente aparecen ocho personas señaladas como intermediarias: Eduardo Romero, Carlos Pretel, Orangel Ortega, Gregorio Urbina, José Moro, Alberto Domínguez, Ténez Mesía y Rick Rabanal. Según la investigación, estos colaboradores habrían participado en los depósitos realizados a nombre de Hurtado.
Uno de los testimonios recogidos por la Fiscalía describe cómo se comunicaban las operaciones. “Cuando yo realizaba las transferencias, le enviaba las evidencias del depósito al señor Andrés a través del WhatsApp y también le informábamos a sus hijas por WhatsApp que el depósito ya se había realizado”, declaró uno de los colaboradores.
La investigación busca establecer la procedencia de los fondos y el papel que habría cumplido cada involucrado en las transferencias, por lo que el Ministerio Público continuará reuniendo elementos para sustentar sus imputaciones.
Además, la Fiscalía solicitó ocho meses de prisión preventiva para Andrés Hurtado, quien ya se encuentra recluido en el penal de Lurigancho. El pedido se enmarca en la investigación por presunto lavado de activos, mientras las autoridades siguen la ruta del dinero y las operaciones atribuidas al grupo.
Según la resolución fiscal, el dinero habría provenido de los delitos de corrupción de funcionarios, minería ilegal y tráfico ilícito de drogas.
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