
La usual tranquilidad dentro del Club Regatas, en el Callao, se rompió de golpe. Un hecho denunciado por trabajadoras del restaurante Patria Marina terminó con la intervención de su propio administrador, señalado de haber colocado una cámara escondida en el baño del local.
El sujeto fue identificado como Martín Rojas. Según la denuncia, el dispositivo fue hallado debajo del lavadero de un baño que era utilizado tanto por empleadas como por comensales.

Fue una trabajadora, con apenas un mes en el puesto, quien hizo el descubrimiento. La sospecha no era nueva. Según relató, el hombre insistía en que utilizara ese baño en particular y solía ingresar previamente al ambiente.
Esa insistencia encendió las alertas.
EL HALLAZGO QUE LO CAMBIÓ TODO
Decidida a comprobar lo que intuía, la joven ingresó al baño y comenzó a revisar. Ahí encontró el pequeño aparato electrónico oculto. Sin perder tiempo, descargó el contenido del dispositivo.
Lo que encontró fue clave. En los archivos aparecía el propio administrador colocando la cámara. También había imágenes de ella y de otras trabajadoras cambiándose de ropa dentro del baño.
Con esa evidencia, salió del local con una excusa y acudió a denunciar el hecho. Otra trabajadora, de 20 años, confirmó que se enteró de lo ocurrido por su compañera y acudió junto a ella a pedir apoyo.

Tras la denuncia, agentes de la Policía Nacional intervinieron a Martín Rojas. De acuerdo con lo señalado, el hombre no negó lo ocurrido ante las pruebas encontradas y fue puesto a disposición de las autoridades.
La indignación también llegó a las familias. El padre de una de las trabajadoras acudió a la comisaría junto a su esposa y exigió que el caso no quede impune.
“Esto debe ser investigado”, manifestó.
Mientras tanto, las denunciantes aseguraron que el dispositivo habría sido colocado desde hace algunos meses, lo que abre la posibilidad de que existan más registros.
Hasta el cierre de esta nota, el Club Regatas no ha emitido un pronunciamiento sobre lo ocurrido.











