
La decisión llegó en el peor momento. En medio de cuestionamientos, investigaciones y pedidos de explicaciones, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) anunció que su jefe, Piero Corvetto, no tomará vacaciones. El descanso que tenía previsto quedó sin efecto.
La medida fue comunicada a través de la cuenta oficial de la entidad en la red social X. Ahí se precisó que la cancelación dejó sin efecto la programación previamente aprobada, por lo que Corvetto continuará al frente del organismo sin interrupciones.
Días antes, todo estaba definido. Mediante la Resolución Jefatural N.° 000053-2026-JN/ONPE, del 8 de abril, se había autorizado que el titular de la ONPE tome seis días de descanso, entre el 7 y el 12 de mayo, correspondientes a un periodo pendiente del 2022–2023.
Sin embargo, el escenario cambió en cuestión de días. El 17 de abril, una nueva disposición —la Resolución Jefatural N.° 000064-2026-JN/ONPE— dejó sin efecto ese permiso. Corvetto no se moverá de su cargo.
SIN VACACIONES Y BAJO PRESIÓN
La cancelación no solo frenó el descanso. También dejó sin efecto la encargatura temporal que se había dispuesto para garantizar la continuidad administrativa. Según la resolución inicial, el gerente general, Bernardo Juan Pachas Serrano, asumiría de manera provisional la jefatura durante esos días.
Pero al no concretarse la ausencia, la ONPE precisó que ya no correspondía mantener dicha designación. El mando se queda donde está.
Todo ocurre en un contexto delicado. El proceso de las Elecciones Generales 2026 ha quedado bajo la lupa tras reportes de fallas en la logística electoral, retrasos en la instalación de mesas y observaciones en la distribución del material en distintas zonas del país.
Las revisiones ya están en marcha. Diversas instancias del sistema electoral y órganos de control han iniciado indagaciones preliminares dentro de sus competencias. A esto se suman pedidos de información y evaluaciones sobre posibles responsabilidades administrativas.
Aunque la ONPE no ha vinculado oficialmente la cancelación de las vacaciones con estas investigaciones, la decisión se produce en medio de un evidente incremento del escrutinio institucional.

INVESTIGACIONES, CAMBIOS Y CITACIÓN
La presión no se queda ahí. Corvetto enfrenta una investigación fiscal por el presunto delito de colusión, relacionada con un supuesto favorecimiento a la empresa Galaga encargada del traslado de material electoral.
Además, la Junta Nacional de Justicia inició una investigación preliminar y solicitó un informe detallado sobre su proceso de ratificación, que había sido confirmado en julio de 2024 tras una reconsideración.
En paralelo, la ONPE también ha tomado medidas internas. Se dispuso la suspensión temporal del subgerente Juan Phang, tras detectarse fallas en locales de votación durante la jornada electoral. Asimismo, se nombró una nueva Gerencia de Gestión Electoral para investigar responsabilidades y revisar funciones, especialmente en zonas con mayores problemas como Lurín.

El organismo también reconoció errores en la información sobre cédulas halladas en la vía pública, un hecho que motivó investigaciones del Jurado Nacional de Elecciones y del Congreso. Se anunció una investigación interna y posibles sanciones.
Mientras tanto, actores políticos y sociales exigen respuestas. La Comisión de Fiscalización del Congreso ya aprobó citar con carácter de urgencia a los titulares de la ONPE y del Jurado Nacional de Elecciones para que expliquen lo ocurrido el pasado 12 de abril.
La convocatoria busca esclarecer las causas técnicas y operativas de las irregularidades, así como determinar responsabilidades y detallar los procesos de contratación vinculados al proceso electoral.
En ese escenario, sin vacaciones y bajo presión, Piero Corvetto se mantiene al frente de la ONPE, en uno de los momentos más críticos de su gestión.











