María Angélica Rumaldo Vara entró a una sala de operaciones en Barranca con la intención de someterse a una liposucción. Lo que parecía un procedimiento programado terminó convirtiéndose en una emergencia que horas después acabaría con su vida.
En el norte chico era conocida como ‘La Patrona’, un nombre que había construido a pulso dentro del circuito de eventos musicales. Su repentina muerte no solo generó conmoción, sino también una serie de cuestionamientos sobre cómo se desarrolló la intervención médica.
Su hija y su madre, ahora al frente del caso, iniciaron un camino marcado por dudas. Ambas sostienen que hubo fallas durante la atención y buscan que las autoridades determinen si existieron responsabilidades.
Detrás de la figura pública había una historia de esfuerzo. Rumaldo Vara había logrado posicionarse como promotora de conciertos, organizando eventos con agrupaciones reconocidas del género chicha y ganándose un espacio en la escena local.
El 6 de marzo ingresó a un centro médico para someterse a la liposucción. La decisión, según su entorno cercano, estuvo influenciada por recomendaciones del médico que finalmente realizó el procedimiento.
Tras la operación, comenzaron las señales de alerta. Dolores intensos en el abdomen encendieron la preocupación de sus familiares, quienes advirtieron que su estado no evolucionaba como se esperaba.
Con el paso de las horas, la situación se agravó. La paciente presentó convulsiones y su condición se deterioró rápidamente en medio de un escenario que no logró ser controlado a tiempo.
Para el 7 de marzo, la noticia se confirmaba: María Angélica había fallecido. El caso empezaba a tomar forma como una posible negligencia, mientras su familia exigía respuestas.
Los deudos cuestionan la reacción del personal médico ante la emergencia. Según sostienen, no se habría actuado con la rapidez necesaria en un momento crítico, lo que habría influido en el desenlace.
Entre los puntos que se investigan está el tiempo que habría transcurrido antes de solicitar apoyo especializado. Este aspecto se ha convertido en uno de los ejes centrales de la denuncia.
De acuerdo con la información médica, la causa de muerte incluyó tromboembolismo pulmonar, edema pulmonar, hemorragia gastrointestinal y falla orgánica multisistémica. Sin embargo, la familia sostiene que durante la operación se habría producido una perforación intestinal.
El procedimiento fue realizado por el médico Lincol Rafael Gonzales Ángeles, quien fue intervenido por las autoridades y luego liberado mientras continúan las diligencias. La defensa legal de la familia también ha puesto en cuestión las condiciones del centro médico y la especialidad del profesional, en un caso que sigue bajo investigación en Barranca.
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