Una persecución iniciada por el seguimiento de un vehículo reportado como robado terminó en una intensa balacera en Villa El Salvador. El operativo dejó como saldo un presunto delincuente abatido, otro detenido, un sereno herido de bala y un tercer sospechoso prófugo. La Policía Nacional del Perú investiga ahora el origen del automóvil, así como las actividades de la presunta banda criminal involucrada.
Todo comenzó cuando efectivos del Escuadrón de Halcones de la Policía Nacional, con apoyo del Serenazgo, detectaron un automóvil negro que circulaba por el cruce de las avenidas Pachacútec y Mateo Pumacahua, en San Juan de Miraflores. El sistema de videovigilancia emitió una alerta y, al ingresar la placa en la base de datos, los agentes confirmaron que el vehículo registraba una requisitoria por robo desde el 9 de julio y una anotación por delito contra el patrimonio.
Con esa información, los policías ordenaron a los ocupantes detenerse. Sin embargo, los tres sospechosos aceleraron la marcha y emprendieron la fuga, dando inicio a una persecución que se extendió por más de tres kilómetros y continuó por diversas vías hasta ingresar a Villa El Salvador.
Durante el recorrido, los ocupantes del automóvil comenzaron a disparar contra los efectivos del grupo Halcones del Sur y contra las unidades de Serenazgo que se sumaron al operativo para cerrarles el paso.
La persecución llegó a su punto final en el cruce de las avenidas Juan Velasco Alvarado y Pastor Sevilla, donde los patrulleros lograron bloquear el paso del vehículo. Según la versión policial, uno de los ocupantes descendió del auto y abrió fuego contra policías y serenos para intentar escapar.
El comandante general de la Policía Nacional, Óscar Arriola, explicó cómo se desarrolló la intervención. “El sistema arrojó la alerta de robo del auto intervenido. Al intentar intervenirlos, los delincuentes iniciaron la fuga, lo que provocó una persecución con apoyo de Serenazgo. Los hampones dispararon directamente contra los efectivos, hiriendo a un sereno. En la legítima defensa y respuesta policial, cayó abatido Johnny García Hernández”, declaró.
En medio del intercambio de disparos, un patrullero recibió el impacto de una bala y dos vehículos del Serenazgo también terminaron alcanzados por los disparos. Uno de los agentes municipales resultó herido cuando un proyectil ingresó por la puerta del copiloto de la unidad.
Arriola precisó que la bala perdió fuerza porque la luna del vehículo se encontraba baja y solo provocó un roce en la pierna del sereno, quien fue trasladado a un centro médico, donde quedó bajo observación.
En la escena quedó tendido Johnny García Hernández, ciudadano colombiano de 26 años. Según informó la Policía, registraba antecedentes desde el año 2022 por delito contra la vida, el cuerpo y la salud, estuvo internado en el penal San Pedro Lurigancho en 2023 por tenencia ilegal de armas de fuego y en 2026 figuraba por el delito de receptación. Otras versiones policiales también le atribuyen antecedentes por robo agravado.
El segundo intervenido fue identificado como Mario Conisli Azulka, de 40 años. De acuerdo con la Policía Nacional, mantenía una orden de captura vigente por omisión a la asistencia familiar y había purgado condena en el penal Castro Castro en 2015 por tráfico ilícito de drogas. Otras diligencias policiales también lo vinculan con antecedentes por robo de vehículos.
Mientras tanto, un tercer ocupante consiguió escapar a pie durante la confusión generada por el enfrentamiento. Las cámaras de videovigilancia registraron su huida y la Policía mantiene un operativo para ubicarlo.
Peritos de Criminalística incautaron una pistola con el número de serie erradicado que, según las investigaciones preliminares, habría sido utilizada durante el enfrentamiento. Además, continúan las pericias balísticas y el análisis del vehículo intervenido para determinar si estaría relacionado con otros hechos delictivos.
El general Óscar Arriola indicó que las investigaciones también buscan establecer cómo fue robado el automóvil reportado hace siete días y esclarecer la forma en que operaba la presunta banda criminal denominada Los Malditos del Sur, mientras las diligencias continúan bajo la dirección del Ministerio Público.
Contenido GEC