
La violencia volvió a instalarse en medio de una fiesta en Chimbote. Un evento con música chicha terminó con dos animadores asesinados luego de que un grupo de sicarios irrumpiera en el local y disparara directamente hacia el escenario.
Walter Minchola Argomedo y Anthony Campos Márquez se encontraban animando el espectáculo cuando fueron alcanzados por los disparos. Ambos murieron en el lugar, pese a que, según las primeras versiones, no eran el objetivo del ataque.

El hecho ocurrió en el asentamiento humano Santo Domingo, dentro de un local conocido como el ‘Búnker de los Cotitas’, que estaba lleno de asistentes al momento de la balacera.
Testigos señalaron que al menos cuatro sujetos encapuchados ingresaron al recinto y comenzaron a disparar sin importar la presencia del público. La reacción fue inmediata: decenas de personas intentaron salir del lugar para ponerse a salvo.
Minutos antes del ataque, uno de los animadores realizaba una transmisión en vivo en redes sociales, lo que se convirtió en su último registro con vida.
ATAQUE DIRIGIDO Y HERIDOS
Las investigaciones apuntan a que el atentado habría estado dirigido contra el propietario del local, quien se encontraba en la parte posterior del escenario cuando se produjo el ataque.
Además de las dos víctimas mortales, tres personas resultaron heridas. Entre ellas se encuentra la suboficial PNP Alexandra Yulisa Ortiz Bocanegra, así como José Mauricio Capa e Isamar Quiñónez Hoyos.
Todos fueron trasladados de emergencia al hospital La Caleta, donde recibieron atención médica tras el ataque.
Tras los disparos, los atacantes huyeron del lugar. La Policía Nacional inició las diligencias para identificar a los responsables y esclarecer el móvil del crimen, que no se descarta esté vinculado a un ajuste de cuentas.

VECINOS EXIGEN CIERRE
El ataque generó la reacción inmediata de los vecinos del sector, quienes denunciaron que los hechos de violencia en ese local eran constantes.
“Todas las semanas hay peleas. Ya estamos cansados. Simplemente, queremos que el municipio cumpla con su trabajo. Ciérrenlo”, reclamó una residente de la zona.
Otros asistentes también exigieron la clausura del establecimiento, señalando que temen por la seguridad de quienes viven cerca y de quienes acuden a estos eventos.
Horas después del atentado, la municipalidad provincial del Santa dispuso la clausura del local por operar sin licencia ni contar con medidas de seguridad.
Mientras tanto, las autoridades continúan con las investigaciones en un caso que vuelve a poner en evidencia la violencia que golpea a distintos sectores de Chimbote.











