
En medio del dolor, una historia de lucha y esperanza busca tocar corazones. Hilary Revoredo Hoyos, una joven estudiante de Derecho y artista dedicada a llevar alegría como animadora infantil, hoy enfrenta la batalla más difícil de su vida tras un trágico accidente.
El 4 de diciembre de 2025, en la avenida Universitaria con Materiales, Cercado de Lima, su destino cambió por completo. Un atropello la dejó al borde de la muerte y con graves secuelas físicas. Entre ellas, una lesión severa en el plexo braquial que le ha quitado la movilidad del brazo izquierdo, además de múltiples fracturas y complicaciones que han transformado su día a día.

Antes del accidente, Hilary era independiente, activa y dedicada a hacer sonreír a otros. Hoy, tareas simples como peinarse, vestirse o mantener el equilibrio se han convertido en un reto constante. Pese a ello, no pierde la fe: “Soy un milagro de vida”, afirmó, tras haber sobrevivido a momentos críticos en los que incluso los médicos dudaban de su recuperación.
SEPA QUE:
Su madre, Auri Silva, quien trabaja como abogada durante el día y como payasita por las tardes, se ha convertido en su soporte incondicional. Con esfuerzo y amor, no solo enfrenta la carga emocional de ver a su hija en recuperación, sino que también asume los gastos y la lucha diaria por sacarla adelante, demostrando que, incluso en los momentos más difíciles, el amor de mamá no conoce límites.

Requiere una operación urgente
Sin embargo, el tiempo juega en su contra. Necesita una operación urgente valorizada en 70 mil soles para intentar recuperar la movilidad de su brazo. Tiene plazo solo hasta finales de mayo; de lo contrario, podría perderlo definitivamente. A este costo se suman terapias, medicamentos y un largo proceso de rehabilitación.
“Esta situación es muy dura porque el responsable del accidente no ha asumido ninguna obligación. Hasta ahora, tampoco he recibido apoyo de las instituciones”, agregó a Trome entre lágrimas.

Aun así, Hilary no se rinde. Con el mismo espíritu con el que alegraba fiestas infantiles y eventos, hoy alza su voz para pedir ayuda. Cada aporte, por pequeño que sea, puede marcar la diferencia en su recuperación.
¿Cómo la pueden ayudar?
“Recurro a su apoyo de todo corazón. Cualquier ayuda pueden hacerla a través de Yape al 923 801 069; está a mi nombre. También, si no es mucho pedir, me gustaría que pudieran compartir mi historia”, agregó.










