Cerca de la una de la tarde, cuando el movimiento en la zona parecía el de cualquier jornada normal, una pastelería ubicada en Huaycán, en el distrito de Ate, se convirtió en escenario de un asalto que sorprendió incluso a los propios trabajadores del local.
Dos hombres ingresaron al establecimiento aparentando ser clientes interesados en comprar tortas personalizadas. Como cualquier comprador, pidieron información sobre los modelos disponibles y esperaron a que una empleada se acercara para atenderlos.
La trabajadora se aproximó para mostrarles las opciones que ofrecía la tienda. Fue en ese momento cuando uno de los sujetos sacó un arma de fuego de entre sus prendas y la amenazó directamente.
Bajo intimidación, los delincuentes exigieron que liberara la caja registradora. También le ordenaron entregar sus tarjetas bancarias, las llaves que llevaba consigo y revelar dónde se encontraba su teléfono móvil.
La víctima no tuvo otra opción que obedecer. Los asaltantes incluso la obligaron a dirigirse al baño del local y permanecer allí encerrada mientras ellos actuaban con total tranquilidad dentro del negocio.
Con la trabajadora fuera de la escena, los delincuentes comenzaron a revisar el establecimiento. En pocos minutos se apoderaron del dinero correspondiente a las ventas del día y de diversos objetos que encontraron a su alcance.
Entre lo robado figuran tarjetas bancarias, las llaves personales de la empleada y las llaves principales del establecimiento. También se llevaron un hervidor eléctrico que estaba en el interior del negocio.
Pero el hecho que más llamó la atención de los trabajadores fue que los asaltantes se tomaron el tiempo para sacar de la vitrina una torta de coco con su respectiva vela.
Según relató un trabajador del local, los sujetos aparentaban estar bajo los efectos de sustancias. Indicó que uno de ellos olía fuertemente a alcohol, mientras que el otro parecía estar drogado.
Tras completar el robo, ambos salieron del establecimiento caminando con aparente calma hacia una de las avenidas principales de Huaycán.
Las cámaras de seguridad del negocio registraron el momento en que los sujetos amenazaron a la empleada y comenzaron a sustraer los objetos del local.
Los trabajadores señalaron que los delincuentes parecían conocer la dinámica del lugar, pues aprovecharon la hora de almuerzo, cuando el tránsito de personas en la zona disminuye.
Además, indicaron que en ese momento no había vigilancia policial ni presencia de vecinos en los alrededores, lo que facilitó la huida de los asaltantes.
Pese a que la comisaría se encuentra a unas cinco cuadras del establecimiento, los empleados aseguraron que los patrullajes en la zona suelen ser esporádicos.
Tras el asalto, los trabajadores pidieron a la Policía utilizar las imágenes de las cámaras de seguridad para identificar a los responsables del robo.
También solicitaron que se refuercen los patrullajes en las zonas comerciales de Huaycán, ya que ahora los delincuentes poseen las llaves del establecimiento, lo que representa un riesgo adicional para el negocio.
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