La desesperación por llegar al trabajo o a la universidad terminó convirtiéndose en una oportunidad de negocio para un grupo de comerciantes en el puente Alipio Ponce. El aniego en el pase peatonal obligó a los transeúntes que buscaban cruzar el límite entre San Juan de Miraflores y Chorrillos. Al no contar con un acceso seco, optaron por comprar bolsas para evitar terminar empapados.
Ante esta complicada situación, el ingenio de un vendedor lo llevó hasta la zona con una mochila cargada de bolsas. El comerciante ofreció dos unidades por un sol para que las personas pudieran cubrirse ambos pies y llegar al otro extremo del pase peatonal.
Algunos transeúntes se quejaron por el tamaño de las bolsas, que no les permitía cruzar cómodamente, por lo que tuvieron que adquirir más unidades para proteger sus calzados.
Sin embargo, el único peligro no sería terminar mojado al cruzar este pase peatonal, pues las aguas empozadas estarían contaminadas debido a los residuos que ponen en riesgo la salud de los peatones. A ello se suman los desniveles y las piedras que dificultan el tránsito y podrían provocar una caída.
Los escolares y las personas de la tercera edad fueron los más perjudicados y tuvieron que recibir ayuda para cruzar este peligroso tramo, que pondría en riesgo su integridad. Además, algunas bolsas quedaron cerca de las salidas y habrían provocado más de un resbalón.
El pedido de los vecinos de San Juan de Miraflores fue que se envíe ayuda con bombas extractoras de agua y maquinaria que permita recuperar el pase peatonal, teniendo en cuenta que las lloviznas continuarán durante toda la semana. “La zona está más inundada que el otro día”, dijo uno de los transeúntes.
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