¡PERUANOS QUE DEJAN HUELLA! La falsa alarma que movilizó a policías y especialistas de la UDEX en Los Olivos por una supuesta granada escondía una historia muy distinta. El objeto que puso en alerta a toda una cuadra era, en realidad, el juguete de un perrito rescatado.
Detrás de ese curioso episodio está Leydi Meléndez, de 24 años de edad, que desde hace casi una década dedica su vida a rescatar animales abandonados.
Actualmente alberga a 11 perros en el tercer piso de su casa, además de mantener a otros en hogares temporales.
Su primer rescate ocurrió cuando tenía 15 años y vivía fuera de Lima. Desde entonces, no ha dejado de brindar refugio a perros y gatitos en situación de abandono.
Además, suele ser convocada para participar en plantones y ayudar a proteger a animales víctimas de maltrato.
“Los animales no tienen voz. No pueden decir qué les duele, que tienen hambre o pedir ayuda. Eso es lo que me mueve”.
En el camino ha vivido historias que todavía la estremecen. Una es la de Draco, un perro al que encontró herido y que pudo pasar sus últimos meses rodeado de cariño gracias a una familia.
La otra es Lion, un cachorro al que intentaron cocinar vivo y que murió pocas horas después de ser rescatado.
Pero si hay un animal que cambió su vida, fue Angelito, un perro con discapacidad que inspiró el nombre de su albergue ‘Angelito sobre ruedas’.
Lady dejó varios trabajos para cuidarlo y, junto a su pareja, saca adelante el refugio con actividades solidarias. Hace unas semanas, incluso, la mototaxi con la que trabajaba se incendió y perdió su principal sustento.
A pesar de las dificultades, la misión de Lady permanece intacta: rescatar a los animales que, como Angelito, esperan una segunda oportunidad.
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