Clima de total incertidumbre. Tras la juramentación de Pedro Castillo como presidente de la República, se dieron una serie de sucesos que han causado indignación en gran parte de la población. Por tal motivo, Trome conversó con el analista político, director de Sudaca.pe, el periodista Juan Carlos Tafur.
Es el punto de quiebre del gobierno hacia una situación de ingobernabilidad. Es un instrumento de una estrategia de confrontación política del señor Castillo, no solo del señor Cerrón, y no hay que considerar a Castillo una pobre víctima secuestrada por Cerrón. Él es partícipe de la estrategia de confrontación con el Congreso y yo presumo que para provocar su disolución y la convocatoria a una nueva elección congresal para lograr la mayoría que ahí sí le permita la reforma constitucional que pretende. Es un instrumento radical de confrontación.
Yo creo que si el Congreso reacciona con dignidad, el señor Castillo no dura cinco años en el gobierno.
No. Espero que el Congreso le niegue la confianza y por ende obliguen a Castillo a removerlo prontamente.
Sí. Influido claramente por Cerrón y el ala radical de Perú Libre y de la izquierda, porque el gabinete es una repartija entre todas las izquierdas, pero él es responsable pleno de las malas decisiones que está tomando.
El discurso presidencial de Fiestas Patrias alentó la esperanza de que Castillo hubiese reconvenido hacia la necesidad de un gobierno de izquierda moderada. Yo, que voté por Keiko Fujimori, me siento traicionado por la actitud posterior del presidente Castillo. La designación de Bellido marca un punto hacia una radicalidad que no era previsible.
Comulgan en ideas y estrategias.
No solo es un marxista, leninista, sino uno anticuado, atrapado en estructuras políticas e ideológicas que ya ni siquiera la izquierda marxista moderna emplea. Es un monstruo medieval, fuera de historia y de tiempo.
Sí, yo creo que sí. Esa es la estrategia que pasa porque le nieguen la confianza y luego de eso o nombra a otro impresentable como Nájar o presenta cuestión de confianza por un proyecto de ley controversial o por el proyecto de reforma constitucional, y obliga al Congreso a negársela y por ende a darle el pretexto constitucional para disolverlo. Yo creo que esa es la estrategia que el gobierno ha elegido.
Si es que el Congreso no se planta, perderíamos la última oportunidad de frenar un proyecto totalitario como el que puede albergar la izquierda radical en el Perú. El Congreso tiene que negarle la confianza y, si aprecia que Castillo busca disolverlo, vacarlo de inmediato.
No me atrevería a decirlo con propiedad. No tengo indicios ni pruebas que lo acrediten, pero sin duda el eje bolivariano interviene siempre en los gobiernos afines. Probablemente asesorías, indicaciones, sugerencias, pero no me atrevería a decir que efectivamente hay personal de esos países operando en el Perú todavía.
Debe negarle la confianza a Bellido y estar preparado para juntar los 87 votos que ya tiene para vacar por incapacidad política y moral a un presidente que pretende disolver el Congreso ‘in péctore’, forzadamente, para perpetrar sus proyectos de reforma constitucional y de Asamblea Constituyente corporativista como quiere.
Espero que sí. Espero que la una para empezar. A mí me han sorprendido las declaraciones del almirante Montoya, ambiguas respecto del señor Bellido. Espero que la centro derecha que tiene 87 votos en el Congreso, sumando a los ‘Morados’ y a Somos Perú, que se han desenganchado de la propuesta radical de Bellido, logre unirse y entender que parte de su propia supervivencia pasa por comprender que la vacancia tiene que estar dispuesta, puesta a disposición como arma defensiva en caso el gobierno pretenda disolverlos.
Yo creo que sí. El Tribunal Constitucional ha abierto el camino por la laxitud interpretativa que le otorgó al término de incapacidad moral. La sola designación de Bellido yo creo que ya califica para tener en el gobierno a un presidente que no tiene capacidad moral para gobernar. Entonces si es que él insiste en ‘echar’ al Congreso, este tiene los argumentos suficientes. Si además se ve claramente una estrategia de disolución del Congreso, eso es abiertamente inmoral en términos democráticos y yo creo que el Congreso tendría razones suficientes para vacarlo.
Sí, yo creo que si él insiste en esa estrategia de colisión que es radical conocida, felizmente no tiene los votos en el Congreso para imponerse y efectivamente su mandato será muy corto.
La designación de Pedro Francke es una buena noticia dentro de todas las malas noticias, pero dada la estrategia radical yo me temo que va a ser desbordado por la ola de la confrontación que el presidente ha elegido y en esa medida la tranquilidad económica que pueda dar va a ser de muy corto plazo. En general, el ideario de Perú Libre aplicado a la economía sería peor que la pandemia y destrozaría la economía.
No, no me da tranquilidad absoluta. En el corto plazo sí porque Pedro Francke, aunque uno podrá discrepar con él, es una persona seria, pero me temo que es solamente un instrumento de corto plazo del gobierno para tranquilizar la reacción contraria que ha despertado la designación de Bellido, que ha encontrado rechazo no solamente en la clase política o en la opinología. También en bases sociales, la Federación Departamental de Trabajadores de Arequipa ha dicho que se van al paro si sigue Bellido en el cargo, por ejemplo.
No solo eso. Hay un hecho que ha sido subrayado por el Consejo de la Prensa Peruana. El presidente no está despachando oficialmente. No hay registro de visitas. No se sabe con quién se reúne. No hay transparencia ni acceso a la información. En general arrancan con mal pie las relaciones del gobierno con el periodismo.
Si Castillo no rectifica y eso pasa por sacar a Bellido antes de su presentación en el Congreso, mi pronóstico es que nos vamos a un choque de trenes entre el Ejecutivo y el Legislativo, y si es que el Legislativo se planta con dignidad, Castillo no dura en el gobierno y tendremos a Dina Boluarte como próxima gobernante que será inmediatamente vacada, seguramente, y tendremos a María del Carmen Alva como presidenta del Perú.
Gracias Oscar, un abrazo.
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