A una semana de los terremotos en Venezuela, aún hay cincuenta mil personas desaparecidas bajo los escombros de edificios que se desplomaron en Caracas, La Guaira, Carabobo, Miranda y Yaracuy. El Comité Internacional de Rescate afirma que todos los días ubican víctimas, pero la ventana crítica ya cerró. Es decir, es posible que los atrapados ya estén muertos.
En este trabajo participan canes entrenados, como la peruana Kayra, que rescató a una mujer de 60 años, y los mexicanos Max, Arkadas, Ambicioso y Consejera, que hallaron a siete personas, entre ellas dos niños.
El líder de la Unidad de Búsqueda y Rescate Urbano (USAR), brigadier mayor Claudio Sáenz, dijo que el Perú envió 40 especialistas a La Guaira, epicentro del desastre.
Entre tanto, el gobierno de Delcy Rodríguez, informó que los terremotos dejaron 16,000 personas sin hogar. Los sobrevivientes no tienen agua, comida ni techo. Muchos son niños indocumentados en los refugios, que no saben dónde están sus padres.
Los vecinos tienen que lidiar con robos en viviendas y saqueos de comercios, muchos de ellos violentos. Además, el ya de por sí deficiente sistema de salud está colapsado, lo que hace temer la aparición de mortales epidemias.
Anoche, las autoridades informaron que 30 mil personas estaban en las zonas de desastre al momento de los terremotos. Unos 13 500 salieron caminando y 6 461 han sido rescatados, y los fallecidos suman 1941.
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