Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes gran parte de Colombia y dejó heridos y daños materiales en varias ciudades del oeste y centro del país. El movimiento tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y también fue percibido en Ecuador y Panamá.
El sismo ocurrió a las 7:34 de la mañana, según el Servicio Geológico Colombiano, y tuvo una profundidad cercana a los 100 kilómetros, de acuerdo con los reportes difundidos. La fuerte sacudida alcanzó a Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia, Pereira, Medellín y otras localidades.
En Quibdó, capital de Chocó, la situación generó especial preocupación. La gobernadora Nubia Carolina Córdoba confirmó que había personas heridas y graves daños en edificaciones de la ciudad.
“Acabamos de pasar un grave evento sísmico en el departamento del Chocó. Nos preocupan las réplicas. Aunque el epicentro fue San José del Palmar, en la capital Quibdó hay heridos y graves daños en las edificaciones”, manifestó la funcionaria.
La autoridad regional añadió que ya se realizaba una evaluación de los daños para contar con un primer reporte oficial. Mientras tanto, fotografías y videos difundidos por medios locales y redes sociales mostraban construcciones averiadas y partes de fachadas que habían cedido.
En Bogotá, cientos de personas salieron de sus viviendas luego de sentir el movimiento. Algunos edificios fueron evacuados y varias personas, incluso en pijamas, llegaron hasta las calles mientras se escuchaban las sirenas.
Sin embargo, el alcalde de la capital colombiana, Carlos Fernando Galán, informó inicialmente que no existían reportes de afectaciones ni daños estructurales de consideración, aunque sí se habían observado algunas grietas en edificios.
La situación fue diferente en Cali, donde el alcalde Alejandro Eder informó sobre daños en distintas construcciones. “Hay muchos edificios agrietados”, declaró a la emisora Blu Radio. Las autoridades comenzaron a evaluar las afectaciones mediante drones.
En Manizales también se reportaron daños. Parte de las fachadas de edificios se desprendieron y una de las torres de la catedral de la ciudad resultó afectada por el movimiento telúrico.
Pereira, capital de Risaralda, fue otra de las ciudades golpeadas. Numerosas edificaciones presentaron daños importantes en sus estructuras y algunas sufrieron derrumbes parciales. El gobernador Juan Diego Patiño confirmó además la existencia de personas heridas y describió la situación como “bien difícil”.
El terremoto también afectó la actividad aérea. La Aeronáutica Civil informó que los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura presentaban afectaciones.
“Se presentan afectaciones en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura. Por seguridad, las operaciones aéreas en estas terminales permanecen suspendidas hasta evaluar daños estructurales en la infraestructura”, comunicó la entidad.
La preocupación por nuevas sacudidas también fue expresada por las autoridades. En Chocó se inició la evaluación de las zonas afectadas para determinar la magnitud de los daños y las necesidades más urgentes de la población.
El presidente Abelardo de la Espriella anunció que asumiría directamente la conducción de la respuesta ante la emergencia registrada en San José del Palmar y ordenó la instalación de un Puesto de Mando Unificado.
“He asumido directamente el liderazgo de la atención por la emergencia en San José del Palmar. He ordenado la instalación de un Puesto de Mando Unificado para coordinar la atención de los daños y de los damnificados”, señaló.
El mandatario agregó que solicitó al director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres un informe detallado sobre la situación y las necesidades más urgentes. También indicó que viajaría a Pereira para acompañar a los afectados y verificar personalmente la respuesta del Gobierno.
“No están solos. El Estado está presente y actuando”, afirmó el jefe de Estado.
El movimiento también fue percibido fuera de Colombia. En Ecuador, habitantes de Quito y otras zonas sintieron la sacudida, especialmente quienes se encontraban en edificios altos. En sectores de Imbabura, ciudadanos salieron de sus viviendas como medida preventiva.
En Panamá también se produjeron evacuaciones preventivas en numerosos edificios, entre ellos centros de salud. Cerca de una hora después del terremoto, las autoridades de ese país no habían informado sobre daños materiales ni personas afectadas.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres informó que no existía amenaza de tsunami para la costa pacífica colombiana. Mientras continúan las evaluaciones en las zonas golpeadas, las autoridades permanecen atentas ante la posibilidad de réplicas y trabajan en la identificación de los daños provocados por el fuerte terremoto.
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