Gran conmoción ha generado en Australia, la muerte de una familia, padres y dos hijos, en su vivienda de la zona de Mosman Park, un suburbio acomodado de la localidad de Perth. Todo apunta que se trató de un caso que se inició por un problema relacionado a la salud mental.
Las víctimas fueron identificadas como los esposos Jarrod Clune y Maiwenna Goasdoue, ysus hijos Leon, de 16 años, y Otis, de 14. Según los medios locales ABC NewsyThe West Australian, ambos adolescentes estaban diagnosticados con trastorno del espectro autista severo, el mismo que no les permitía hacer sus actividades diarias solos.
Allegados de la familia relataron que los padres se dedicaban en cuerpo y alma al cuidado de los menores. Por eso no entendían que sucedió en la familia.
Al momento del hallazgo la policía encontró en la puerta una advertencia con las indicaciones para ingresar al lugar. Esto claramente significó que la muerte de la familia fue premeditada.
Para la policía de Australia el caso es un homicidio–suicidio familiar, al parecer, cometido con un sedación previa y una posible asfixia por ingesta de gas.
Ante esta situación, en los medios de comunicación se han presentado informes que precisan altos casos de depresión, ansiedad, trastornos del sueño y agotamiento crónico, entre las personas que cuidan a personas con autismo severo.
Amigos de la pareja declararon que éstos llevaban años solicitando mayor apoyo del estado y que padecían un estado de agotamiento físico y emocional extremo, así como, una sensación persistente de estar solos frente a una carga que no disminuía con el tiempo.
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