Alrededor de 300 familias shipibo-konibo quedaron en la calle tras el incendio que consumió sus viviendas durante la madrugada en Cantagallo. (Fotos: Trome)
Cantagallo

Dolor, desesperación y resignación es lo que se vio en los rostros de los más de dos mil damnificados que hoy amanecieron con una cruel realidad en sus espaldas: con sus viviendas en la zona de Cantagallo.

Más de 150 niños tuvieron que ver el amanecer en la calle, ante la inclemencia del clima y soportando el humo que emanaba el incendio en Cantagallo.

En las imágenes que transmitían los diferentes canales de televisión se pudo ver cómo algunas personas lograron rescatar, al menos, algunas de sus pertenencias apenas el siniestro se inició en la zona de Cantagallo.

También se pudo ver a decenas de madres de familia con sus niños en brazos o dándoles de lactar y esperando la ayuda que prometió la Municipalidad de Lima, en cuyos comedores se preparaba el desayuno para los más pequeños y las familias que han quedado en la calle.

Tras ser controlado el incendio, el panorama era desolador: las viviendas estaban completamente destruidas. Pobladores del lugar de Cantagallo lamentaron su mala suerte y pidieron ayuda urgente a las autoridades, pues necesitaban carpas, camas, ropas de dormir, alimentos.

En tanto, en la cuadra 7 de la avenida Amazonas, la municipalidad de Lima ha instalado carpas y baños a fin de trasladar a los damnificados a ese lugar hasta que se adecue el nuevo terreno donde serían trasladadas las más de 300 familias de la comunidad Shipiba de Cantagallo.

En las redes sociales miles lamentaron el incendio en Cantagallo y no dudaron en arremeter contra el alcalde de Lima Luis Castañeda Lossio por sacarlos de la zona sin darles viviendas.

El incendio en Cantagallo se inició a la medianoche. El fuego ha destruido unas 280 casas, afectado y dejando sin techo a unas 1.500 personas. También se vieron comprometidos los talleres de confecciones que operaban en la zona.

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