Codie Hutton y su perra Maisie. (Foto: Facebook | Codie Hutton)
Codie Hutton y su perra Maisie. (Foto: Facebook | Codie Hutton)

Una historia digna de ser contada. Grande fue la sorpresa de una mujer británica tras enterarse de que su querida perrita, a la que había enterrado hacía cinco días creyéndola muerta, estaba sana y salva y buscaba reencontrarse con ella y regresar a su hogar. La peculiar historia ocurrida en el Reino Unido fue compartida a través de Facebook y se volvió viral en las redes sociales.

El pasado sábado 5 de noviembre, Codie Hutton, de 26 años, conducía por el condado de Suffolk, en Inglaterra, cuando decidió detenerse para darle un breve descanso a su perra. Codie se estacionó a un lado de la vía y abrió la puerta de su auto para que su springer spaniel de nueve años, Maisie, descansara unos minutos cuando un fuego artificial estalló al otro lado de la calle y su mascota huyó.

“Simplemente salió disparada. Directamente fuera del auto. Todavía era temprano, así que no esperaba ningún fuego artificial a esa hora y solo la dejaba salir a dar un paseo rápido con la correa. Así como así, Maisie se había ido. Desapareció”, contó Codie al medio local de noticias .

La búsqueda de Maisie

Un grupo de personas salió a buscar con Codie creyendo que Maisie podría terminar con un palo que había estado masticando y sacar su cabeza de un arbusto. Sin embargo, cuando comenzó a recibir avistamientos a lo largo de la carretera, Codie se dio cuenta de que su perra estaba en grave peligro.

“Alguien vio que un automóvil casi la atropella, lo cual fue una bendición disfrazada ya que no resultó herida y alteró su rumbo alejándose de la carretera, contó Codie. Sin embargo, a medida que avanzaba la noche, su ansiedad creció: Maisie estaba sola, con frío y asustada en algún lugar.

Un cartel que anuncia la desaparición de Maisie. (Foto: Facebook | Codie Hutton)
Un cartel que anuncia la desaparición de Maisie. (Foto: Facebook | Codie Hutton)

Después de un largo día de búsqueda, Codie y su padre decidieron acampar en el último campo en el que habían visto a Maisie. Por la mañana recibieron la llamada que tanto temían: se había encontrado el cuerpo de un can atropellado. “Estábamos convencidos por la cola y las marcas en las patas de que era ella. No se pudo encontrar un microchip, pero aceptamos que era Maisie”, dijo Codie.

Todo parecía haber terminado en un final triste. Enterraron el cuerpo en el jardín de su casa, envuelto en la cama de Maisie y con una foto de ella y Taylen, el hijo de tres años de Codie. “Le dije a Taylen que ahora Maisie era una estrella en el cielo de los perros. Fue devastador para la familia”, dijo.

Sucedió lo imposible

A la mañana siguiente del entierro Codie recibió una llamada diciendo que alguien había visto a Maisie. El veterinario no estaba del todo convencido de que el cuerpo hallado hubiera sido el de Maisie, y dijo que las patas parecían pertenecer a las de un zorro. De inmediato, la búsqueda se reanudó.

La tarde siguiente, una pareja capturó a un perro cerca de una escuela primaria. Después de cinco días de búsqueda incansable día y noche, Codie corrió hacia su jardín con incredulidad. Vio a Maisie en las manos de su padre y la abrazó. Incapaz de contener su emoción, Maisie se reunió con su dueña.

Maisie ahora disfruta del calor de su hogar. (Foto: Facebook | Codie Hutton)
Maisie ahora disfruta del calor de su hogar. (Foto: Facebook | Codie Hutton)

“Pensé que se había ido. Pensé que nunca volvería a verla. Todavía no podía creer que fuera mi Maisie, dijo. Taylen, de tres años, se reunió con ella poco después e inmediatamente trató de ponerle su traje de Capitán América para calentarla.

Aunque cansada y hambrienta, Maisie permaneció relativamente ilesa y logró escapar de la terrible experiencia con solo una infección leve para contarlo. En el transcurso de cinco días, Maisie recorrió más de 27 kilómetros y fue vista hasta en cinco distintas zonas del condado inglés de Suffolk.

Desde que su escapada dramática llegó a su fin, Maisie ha estado disfrutando de todas las comodidades de la buena vida, incluida una nueva pelota para jugar, muchas golosinas sabrosas y una sesión de mimos para perros regalada por la empresa local Fluff and Buff.

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