
Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un rico ají de pollo con una porción de arrocito blanco, rocotito molido y una jarrita con agua de cebada. “María, tantas noticias malas que vemos a diario en los noticieros y periódicos hace que muchos peruanos sufran de ansiedad, angustia y depresión.
Los malditos extorsionadores no dejan vivir en paz a los peruanos de bien, trabajadores y emprendedores. Es normal que se sientan así, pero no podemos dejarnos vencer, hay que mentalizarnos en que pronto saldremos de esta pesadilla.
La desesperación y el pesimismo nos conducen a pensamientos negativos, temores y errores en nuestras ideas y acciones. Una mente positiva alegra hasta a quienes están a nuestro alrededor, aumenta las posibilidades de éxito y hasta puede reducir los niveles de estrés y mejorar la salud. Aquí te dejo unos tips:
- Mantén vivos tus sueños. Cultiva las ilusiones y que sean el motor que te impulse a luchar por tus metas.
- Ama a tu familia. Disfruta de tus seres queridos, abrázalos, bésalos, diles lo importantes que son para ti. Pasa tiempo con ellos, préstales atención a lo que te quieren decir, a sus deseos.
- Disfruta de las cosas pequeñas. La vida es un milagro. Si ves unas flores, detente a mirarlas, a olerlas. Valora la belleza de este mundo y sé feliz.
- Evita el estrés. Trabaja, pero también medita, escucha música y haz ejercicios. Organiza mejor tu vida para que no sufras los apuros del día a día.
- Olvídate de cuántos años tienes. No importa si eres muy joven o muy viejo, puedes ser feliz. La clave está en la actitud.
- Haz caso a tu intuición. Si algo te da mala espina, aléjate. Haz lo mismo con ciertas personas que son negativas y nada bueno aportan.
- Disfruta hacer ejercicios. El movimiento es vida y te mantiene bien.
- No te compares con los demás. Eres único e irrepetible, con virtudes y defectos. Mejor trata de superarte.
- No envidies el éxito ajeno. Muchos son infelices porque llegan a odiar a quienes les va mejor. Es la peor actitud. Si quieres conseguir cosas, trabaja por ellas de forma honesta”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.








