
Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un seco de res con frejoles, arroz blanco graneadito y ají molido. Para la sed pidió una jarra con agua de maracuyá.
“María, leía el caso de un anciano chalaco que celebró cien años de vida y se le veía muy bien. Y lo más importante, se muestra lúcido, pues conversó con los reporteros y respondió con claridad hechos hasta de su infancia.
Los especialistas precisan que para tener buena memoria debemos ejercitar el cerebro a diario y adquirir más conocimientos para desenvolvernos con éxito en la vida personal, familiar y profesional.
La buena memoria depende de la salud y la vitalidad del cerebro. Es posible ejercitar el cerebro para mantenerlo sano y mejorarlo. El cerebro tiene una capacidad asombrosa para adaptarse también en la vejez. Te dejo algunos tips importantes:
- Entrena tu memoria: Soluciona crucigramas de los diarios, memoriza números de teléfono y haz otros ejercicios similares. Resuelve operaciones numéricas mentalmente o anotándolas en un papel.
- Reduce el estrés: Los químicos del cuerpo, producidos durante el estrés, interfieren con la transferencia de información en el cerebro.
- Desarrolla tu capacidad analítica: Lee libros, periódicos y revistas, ve películas y series, analiza los mensajes, las situaciones y alternativas.
- Duerme mejor: De 7 a 8 horas. Reducir horas de sueño puede afectar la memoria, la creatividad y las habilidades para resolver problemas.
- Ejercita tu mano no dominante: Eso permite expandir partes de la corteza cerebral encargada de procesar información.
- Prueba cosas nuevas: Una comida desconocida o cambio de recorrido al trabajo. Las experiencias nuevas estimulan el cerebro.
- Come bien: Se recomienda una dieta basada en frutas, verduras, granos enteros, grasas saludables (palta, frutos secos, aceite de oliva, huevos) y proteínas magras (pollo, pavo, pescado, lácteos)”.
Gary tiene razón. Me voy, cuídense.








