Pancholón se va al Caribe por su cumpleaños. (Foto: Shutterstock).
Pancholón se va al Caribe por su cumpleaños. (Foto: Shutterstock).

El Chato Matta llegó ‘herido’ al restaurante. Pidió un poderoso sancochado con carne de res, pollo y choclito, además de una porción de arroz blanco. “María, estuve adelantando las celebraciones por el cumple del gran Pancholón. El jueves cerca de la medianoche me mandó un mensaje el abogado mujeriego. ‘Chatito, tú eres mi único amigo. No confío ni en mi sombra. Te espero con un Cartavio XO y unos chicharroncitos de pollo, no me falles’.

Apenas llegué, vi a Pancho en la puerta de su camionetón junto a dos abogados del Callao, quienes leían unos mensajes en su celular. ‘Chatito -me dijo-, me están acribillando por ‘wasap’, Instagram y Facebook, todo porque la semana pasada unos muchachos me hicieron una entrevista y hablé sobre la abogada tóxica y la subieron a las redes.

Al final, se viralizó y salieron las bandidas a atacarme: ‘Pancho, eres una basura. Te botas como gran mujeriego y no cuentas que ahora solo rindes con Viagra y, encima, te quedas dormido. Nunca te voy a perdonar que te hayas metido con mi prima. Gordo cochino...’. ‘Qué pena me da ese hombre, se jacta de haber tenido muchas mujeres, pero estoy segura de que ninguna lo amó de verdad y ahora está viejo y abandonado. Pobrecito...’. ‘Ya estás viejo, no se te paran ni las moscas...’.

Aaaaasu, las frases eran muy fuertes, algunas irreproducibles. Pancho sonreía y se puso a cantar una salsa clásica: ‘A ese hombre que tan orgulloso ahora va contigo/ por qué no le dices toda la verdad/ que fuiste mi amante/ que me diste todo cuanto sabes dar/ que junto en mis brazos te hiciste mujer/ y aún sientes mis besos quemando tu piel/ que piensas en mí/ estando con él/ mientras te acaricia lleno de pasión, tu mente es infiel...’.

‘Chato -me dijo el gordito-, se viene mi cumpleaños y tengo que relajarme. Hay muchas mujeres que me detestan y hasta me hicieron brujería y me clavaron alfileres, pero qué puedo hacer. No pudieron conmigo. La verdad es que un varón nunca debe hablar de su pasado con las damas. Se me fue la lancha. Conté cosas que deberían estar bien guardadas.

Chato, sé que soy una especie en extinción, machista y cavernícola. Ahora veo casos de hombres que se depilan las cejas, se pintan los dedos de las uñas, se hacen peeling en las piernas y se cuidan más que mujercitas con cremitas y gel. Yo soy de los machos antiguos, salvajes, hago el amor después de jugar fútbol con los abogados del Callao y así me aman. Hay que ser carismático, entrador y caballero cuando se enamora. Después, ya que pase lo que pase. Y campeono porque campeono en La Posada.

Celebraré mi cumpleaños en el Caribe con la abogada tóxica, porque pese a que la he engañado con un montón de mujeres, ella me es fiel y me cuidó cuando estuve enfermo’”. Pucha, ese señor Pancholón cada día está más viejo, pero nadie le quita lo cochino y sinvergüenza. Me voy, cuídense.

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