
El Chato Matta llegó al restaurante por un seco de cabrito con frejoles y, para tomar, pidió una jarrita de anís. “María, escalofriante la reconstrucción del asesinato del campeón nacional de marinera José Antonio Pérez Ferreyros (53), a manos del venezolano Elvis Javier Castrillo Guerra (36), ‘Versa’, quien lo estranguló para robarle un celular, ropa y artefactos. Horas antes, la víctima había estado tomando con sus amigos en el departamento que habitaba en Independencia.
Luego de despedirlos, se encontró con el criminal en la calle, a quien invitó a entrar para seguir bebiendo. Habían sido compañeros de trabajo en un restaurante. De esto se aprovechó el extranjero para matarlo y luego huyó en un mototaxi. Ahora le espera la cadena perpetua”.
“María, este es un claro ejemplo de que debemos tener cuidado a quién metemos a nuestro hogar o le damos confianza. No sabemos cómo reaccionará una persona a quien recién se conoce. Puede ser un delincuente, un psicópata, un odiador.
Hace varios años el estilista Marco Antonio también fue asesinado en su casa. Lo mismo pasa con algunos hombres que conocen mujeres en una discoteca y locales de bailes y las llevan a sus inmuebles ‘para seguirla’, pero terminan pepeados y a veces muertos debido a una sobredosis.
Los expertos en seguridad de plataformas como Reddit advierten que abrir el hogar a quien no se conoce bien expone a vulnerabilidades físicas y patrimoniales. Los principales peligros y precauciones son: riesgo de robo, allanamiento o vulneración de tu espacio seguro.
El hogar es un refugio de descanso; dejar entrar personas desconocidas puede alterar la paz familiar. Personas con malas intenciones podrían aprovechar la ocasión para sustraer información, llaves u objetos pequeños. La regla de oro ante la duda es socializar siempre en lugares públicos (cafeterías, restaurantes o parques).
Si vives en un edificio, asegúrate de notificar en portería y no permitas el acceso a ciegas. En estos tiempos es necesario tener toda clase de cuidados”. Me voy, cuídense.








