Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por una chuleta frita con papas doraditas, ensalada fresca, rocotito y, para tomar, un emoliente tibiecito. “María, ingresamos a la primavera y en esta época, cuando ya estamos finalizando setiembre, es como si nos subiéramos a un tobogán por el que nos deslizamos más rápido hacia fin de año.
Se acerca la Navidad, comienza a salir el sol más seguido, comenzarán pronto las ventas de juguetes, panetones, pavos para la cena de Nochebuena y el cotillón para recibir el Año Nuevo. Como que el ambiente se pone más festivo.
Así que hay que ponernos a tono y no dejar que las malas noticias nos malogren el ánimo. Sé que es imposible no preocuparse por la amenaza de los sanguinarios extorsionadores y las dificultades para encontrar trabajo y ganar dinero.
Y los políticos corruptos y sinvergüenzas lo empeoran todo, en lugar de ser parte de la solución. Pero no nos queda más que ser positivos y seguir luchando por nuestras familias. Está prohibido rendirse. Si nos falta el dinero para llegar a fin de mes, pues hay que idear formas de generar nuevos ingresos. Aprovechar que se nos vienen las fiestas de diciembre. Algunos consejos para nuestra paz:
Qué buenos consejos de Gary. Me voy, cuídense.
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