Rubén Darío Ursua Ramos, de 20 años, ingresó con puntaje perfecto, 500 puntos, a la Universidad Federico Villarreal.
Rubén Darío Ursua Ramos, de 20 años, ingresó con puntaje perfecto, 500 puntos, a la Universidad Federico Villarreal.

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un chaufita de mariscos con cremas y, para tomar, una chicha morada fresquecita. “María, en medio de tantos problemas y malas noticias, entre crímenes por extorsiones y políticos corruptos, es alentador leer noticias buenas, que renuevan nuestras esperanzas en el Perú.

Me refiero a los jóvenes que se queman las pestañas hasta la madrugada estudiando porque su sueño es ingresar a la universidad. En las puertas de las casas de estudio, los días de los exámenes de admisión, da gusto ver a tantos chicos, muchos de ellos acompañados de sus padres, esperando ansiosos a que abran las puertas para rendir esos exámenes que les pueden cambiar la vida.

Nuestros niños y jóvenes son lo mejor que tenemos y hay que apoyarlos. Ayer me alegré al leer en Trome el caso de Rubén Darío Ursua Ramos, de 20 años, quien ingresó con puntaje perfecto, 500 puntos, a la Universidad Federico Villarreal, donde estudiará Ingeniería de Sistemas. Me emocionó porque cuenta que postuló a la UNI, no alcanzó vacante, pero no se rindió y siguió estudiando”.

“Además, trabajaba en la ferretería de su abuelita, repartiendo ladrillos, fierros y cemento. Luego almorzaba y estudiaba hasta la noche. No iba a fiestas, pero jugaba fútbol dos horas a la semana. La historia de Rubén debe servir de ejemplo porque demuestra que la clave está en perseverar. Hay que saber asimilar los golpes, levantarse tras una caída y seguir adelante. Jamás rendirse.

Debemos plantearnos metas y trabajar por alcanzarlas. Rubén, como tantos miles de jovencitos estudiosos y trabajadores, son la esperanza de este país tan hermoso y con grandes posibilidades, pero al mismo tiempo con tanta corrupción.

Los jóvenes deben tener claro que convertirse en buenos profesionales es importante, pero también lo es que siempre transiten por el camino de la honestidad y la honradez. Necesitamos personas decentes para sacar a nuestro país del hoyo”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.

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