
Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un chaufita de mariscos con cremas, rocotito y, para tomar, una chicha morada fresquecita. “María, los políticos en el país siempre están metidos en escándalos y en cosas turbias.
Por eso, no me sorprende leer la seria acusación del exdirector de Formalización Minera del Ministerio de Energía y Minas, Wilfredo Portilla, contra el congresista por Junín, Ilich López, implicado en el caso ‘Los Niños’. Acusa a este de haberle exigido 30 mil dólares, a través de dos intermediarios, para que siguiera en su cargo.
En la transcripción de la grabación difundida por el semanario Hildebrandt en sus Trece, Portilla afirma: ‘El principal delincuente de todo esto es Ilich… tiene a dos chacales, a dos esbirros, se llaman Miguel y Héctor. Estos dos tipos me chantajearon… tenía que aportar con 30 mil dólares para Ilich y, si no, me sacaban’.
Añade que como no contaba con esa suma, lo removieron de su cargo. Este caso debe ser investigado y, si se demuestra que hay culpables, deben recibir todo el peso de la ley.
Denuncias de corrupción en el Estado hay a montones, precisamente contra políticos que repiten sin descanso que luchan por el pueblo, por los pobres.
Esto me recuerda a Pedro Castillo, quien pregonaba ‘nunca más pobres en un país rico’, pero cuando llegó al poder recibía cientos de miles de soles de algunos de sus ministros, como Geiner Alvarado, para mantenerlo al frente del Ministerio de Vivienda.
Alvarado, según el entonces asesor Salatiel Marrufo, mientras le daba 500 mil soles al chotano, le prometió 2 millones de soles más como bonificación por Fiestas Patrias.
Castillo, emocionado y con los ojos brillándole por la codicia, le prometió a Alvarado, según el mismo Marrufo: ‘Gracias, tú te vas a seguir quedando de ministro, nadie te va a sacar. Yo te lo garantizo’.
Hay muchos aventureros y ladrones que ingresan a la política para hacerse ricos. Y agarran de tontos a miles, que votan por ellos ilusionados. Indignante”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.








