
Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un sabroso churrasco jugosito con arrocito blanco bien graneadito y ensalada de tomate. Para calmar la sed pidió una jarrita con agua de manzana heladita. “María, estoy seguro de que las madres de familia del país rechazan tajantemente lo que piensa el recién elegido presidente izquierdista José María Balcázar, quien defendió hace un tiempo las ‘relaciones sexuales tempranas de menores porque ayudan al futuro psicológico de la mujer’.
Esas declaraciones se dieron durante una comisión del Congreso que debatía un dictamen que buscaba impedir el matrimonio infantil, palabras que causaron, de inmediato, un rechazo del Ministerio de la Mujer y otras organizaciones. Que un adulto de 30 o 40 años tenga relaciones sexuales con una menor de 13 o 14 años es algo que no se puede permitir en una sociedad. Acá ‘no es que fueron consentidas ni nada’. Se debe condenar.
En mis años como reportero he visto terribles casos de abuso sexual contra niños que te parten el alma. No dejes a tus hijos solos con adultos. Algunos consejos:
- Mira bien a quién abres las puertas de tu hogar. Los de comportamiento sospechoso no pueden ingresar. Aunque es duro decirlo, duda de todos. Es preferible pecar por exceso que por defecto. Eso es mejor que lamentarse después.
- Habla con ellos. Debes explicarles de forma clara sobre los peligros que los rodean y que hay partes de su cuerpo íntimas que nadie tiene el derecho de tocar. Dales confianza para que te cuenten todo; por ejemplo, si hay un adulto que los molesta de alguna forma.
- Fortalece su autoestima. Muéstrales amor, respeto y consideración siempre. Diles que los amas y abrázalos. Que sepan que te interesan. Los abusadores saben identificar a los chicos con carencias emocionales.
- Enséñales la diferencia entre los secretos buenos y malos. No deben callar si alguien se mete con ellos. Deben entender que no deben aceptar ‘regalos’ a cambio de favores”.
Gary tiene razón. Me voy, cuídense.








