Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un sabroso lomito saltado con papitas doradas, ajicito molido y una jarrita con hierba luisa para la buena digestión. “María, hoy se celebra la fiesta de Halloween y miles de niños sueñan con impresionar con sus disfraces y pedir caramelitos en las viviendas de su barrio o en los centros comerciales. En algunas zonas de Lima los papás se han organizado para ofrecer fiestecitas a los menores y hasta desfiles con pasarela para elegir los mejores atuendos.
En otros, los pequeños saldrán ‘en mancha’ a pedir dulces. Esto lo hacen sin medir el peligro, pues no saben con quién se encontrarán. ¡Mucho cuidado! Los violadores y enfermos están en todas partes y se aprovechan de la inocencia de los niños. Por eso los padres deben darse un tiempo para acompañar a sus hijos.
También hay gente violenta que no le gusta que le toquen el timbre de su casa y pueden salir con un palo o insultar a los niños, que solo piensan en recibir dulces y vivir la fiesta. Así que siempre deben estar con un adulto, pues la seguridad es primero. Sobre todo ahora que los delincuentes prefieren niños para asaltar y quitarles sus celulares, zapatillas o casacas. Algunos consejos:
Muy buenos consejos de Gary. Me voy, cuídense.
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