
Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por unas chuletas de cerdo en salsa de champiñones con su chicha morada fresquecita. “María, un informe de la Contraloría General reveló la grave crisis que pasa la Policía. Por ejemplo, decenas de comisarías a lo largo del país se caen a pedazos, muchas veces sin teléfonos ni internet.
Asimismo, mil 730 patrulleros están inoperativos y mil 823 computadoras no funcionan y son solo adornos. Tampoco hay escáners o copiadoras, lo que retrasa recibir las denuncias. ¿Con esto se piensa luchar de verdad contra el crimen organizado?
María, esto indigna más cuando el año pasado la expresidenta Dina Boluarte destinó 17 millones de soles para regalar lujosos automóviles Audi a los tenientes generales de la Policía y camionetas Toyota RAV4 a los generales. Una vergüenza. ¿Cuál es el mérito para esos regalos? El Estado ya no funciona.
Las autoridades solo entran para robar o hacer negocios y no piensan en las prioridades del pueblo. Para colmo, el presidente José Jerí, quien debe liderar la lucha contra las organizaciones criminales, dedica sus esfuerzos en reunirse de noche y de manera clandestina con un empresario que busca vender cámaras de videovigilancia por 112 millones de soles. O sea, donde ponemos el dedo salta la pus.
El próximo presidente no solo debe ser honesto, sino desratizar todos los estamentos públicos. Pero sobre todo, si la seguridad es lo más importante, debe dotar a la Policía de las armas para su trabajo. Empezando con comisarías modernas, con tecnología de punta, con patrulleros, motos y drones que persigan a los ladrones o prevengan los atentados. Eso de que no hay dinero es mentira.
Miren nomás cómo el Congreso duplicó su gasto anual de 600 millones de soles a cerca de mil 500 millones en solo 4 años. Para contratar secretarias, asesores que no hacen nada o regalarse canastones en Navidad sí hay, pero cuando se necesita más policías, patrulleros o tecnología de punta, no.
Es el mundo al revés. Los mismos agentes deben comprar sus balas. Ojalá todo esto cambie con las próximas elecciones”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.








